lunes, 15 de enero de 2018

UN BUCLE

La antigua ciudad imperial del Sacro Imperio Germano Románico no forma parte propiamente de la ruta romántica. Le propuse a Duarte hacer este bucle en tren, abandonado durante dos días nuestro itinerario ciclista, por el interés simbólico que tiene la ciudad desde el punto de vista de la historia reciente. Más en concreto respecto a la historia del Tercer Reich Alemán. Además de ser una de las antiguas capitales imperiales del llamado Primer Reich, Nuremberg fue una de las ciudades que dieron su más firme apoyo a Hitler en su fulgurante ascensión al poder durante los años treinta del siglo pasado. Fuera tal vez por ello que aquel la eligió como sede oficial para la celebración anual del congreso del partido nacional socialista. Para hacerse una idea cabal de toda esta fanfarria nada mejor que echar un vistazo al documental, “el triunfo de la voluntad”, de Leni Riefenstahl, que Hitler le encargo filmar para celebrar y dar a conocer al mundo los fastos del congreso que he mencionado. Pero, sobre todo, es interesante ver el documental para poder discernir por cuenta propia cuanto tiene de apostolado de la ideología nací - como así lo entienden sus detractores - o cuanto de obra de arte - como así lo defendió siempre la misma Riefenstahl,  diciendo que ella se limitó a cumplir con el encargo que las autoridades nazis le hicieron. O más pertubador aún, es interesante ver “el triunfo de la voluntad” para poder comprobar por uno mismo si una pieza con un clara intencionalidad de propaganda política totalitaria puede ser, al mismo tiempo, una excelente obra de arte.