miércoles, 9 de mayo de 2018

MARGARET BODEN

Es habitual entre los adictos a la tecnología de la era digital, en la que nos encontramos en el paleolítico, que la inteligencia artificial acabará por superar a la inteligencia humana. Lo primero que se me ocurre es la discusión debería versar no si se está a favor o en contra, sino a cuento de qué se puede producir ese extremo. Y no tengo otra respuesta que si el lenguaje de las máquinas es, también, nuestro único lenguaje, a base de no separarnos de ellas, no me cabe ninguna duda que la inteligencia de las máquinas será más eficaz que la de los humanos. Ahora bien, si seguimos trabando complicidades lingüísticas con nuestros semejantes, dudo mucho que una máquina intuya que Faulkner, por poner un ejemplo que tengo a mano, cae, como lo pueden hacer las estrellas, sin que nadie los mire.