LA ISLA QUE NAVEGA
Escucho lo que me rodea.
Homenajeo a Chillida.
Todo me habla.
Permanezco expectante.
Percepción.
La emoción brinca primero.
El corazón exige.
La razón se diluye
y lo inexplicable
aparece en palabras
que cuido,
no las someto;
libremente se expanden,
como un espíritu,
haciendo su aparición
en un elástico intelecto.
Homenajeo a Chillida.
Todo me habla.
Permanezco expectante.
Percepción.
La emoción brinca primero.
El corazón exige.
La razón se diluye
y lo inexplicable
aparece en palabras
que cuido,
no las someto;
libremente se expanden,
como un espíritu,
haciendo su aparición
en un elástico intelecto.
