martes, 13 de mayo de 2014

LO QUE ES UNA VIDA PLENA

Entre algunos conocidos habitualmente lectores - me decía el otro día un colega del gremio bibliotecario - hablan, además de los libros que van leyendo y de las recomendaciones que se hacen los unos a los otros, de como suelen acabar el día con un libro entre las manos. Es cierto que para muchos de esos lectores es el único momento del día en el que pueden abrir un libro. Pero también es cierto que es el último momento del día, y que las energías están menguadas. No les importa confesar - me dijo – el que solo hayan conseguido leer una página, antes de que el sueño pueda con toda su resistencia. ¿Qué no hayan entendido nada de lo leído? ¿Qué leer pueda ser otra cosa? Eso les da igual. Lo verdaderamente reseñable para ellos, es creer que acabar el día con un libro entre las manos, aunque derrotados por el sueño, se asemeja bastante a un vida plena. Lectura sin vicios ni virtudes - le respondí. Una forma absoluta de acción, como muchas otras durante el día, para acabarlo como lo han empezado. No soy quien para diagnosticar que visto así, sus vidas dejen de ser plenas. Pero sí me pregunto, ¿por qué un libro entre las manos?