lunes, 19 de enero de 2026

HELENA GONZÁLEZ

 PENÉLOPE III

Sabe ya Penélope
que no son las presuntuosas Sirenas
quienes lo retrasan
ni la envejecida Circe
con su deseo escondido
ni la mimada Nausica
atrapada en una edad equivocada
con calcetines blancos y faldas infantiles.
No son los Lestrigones y los lotos
quienes lo mantienen lejos de ella
ni las pataletas sindicales tal vez de Poseidón
y los líos con los viejos compañeros.
Es que en el mundo antiguo
ya anochece pronto
la tierra no es plana
y la gente a veces se pierde.

CAPITALISMO Y MUNDO

 Hoy es más fácil imaginar el fin del mundo debido a la reiteradas conductas de los perezosos y los cobardes que el final del capitalismo debido a la abstención de los consumistas convulsivos.

Así como el habitar el refugio de la familia tiende a la jaula, (marco de pensamiento 1), el habitar el refugio del seminario tiende al faro (marco de pensamiento 2). Igualmente el arte contemporáneo, entendido como aparicion (Arendt), tiende a la iluminación individual con vocación universal concreta (Gomá), aunque ese mismo arte contemporáneo entendido como acontecimiento, tiende a la comilona familiar y a la indigestión gastronómica, tiende a imaginar machaconamente el capitalismo dejando de imaginar el mundo. En esas estamos.

jueves, 15 de enero de 2026

JAVIER LOSTALÉ

 NO TE DESPIDAS

Nunca te despidas,
sostén en alto
esa rosa de lo inaccesible
cuyo perfume aún queda dentro de ti.
Cuando ya no hay rostro
en el que tu vida afirmar,
ni distancia en alma
camino siempre de otro ser,
retorna a ese cielo apagado
que aún existe dentro de ti
y enciende poco a poco sus estrellas
con el amor un día nacido
que te selló en inmortal amanecer.

CLUB DE LECTORES ADULTOS 48

 Un club de lectores adultos es un espacio que media entre los Angeles y los Egos, entre las mentes extendidas de los primeros  y las mentes resentidas y resabiados de los segundos.

El ángel no tiene ego. Esa es su magia. Vive en una mente extendida, lo que le permite conocer el funcionamiento del mundo y, al mismo tiempo, estar fuera del mundo (si lo que llamamos mundo es una mera acumulación de egos). ¿Son posibles estos seres diáfanos, a los que la energía cósmica atraviesa sin encontrar obstáculos? Los misticos creen que sí. 


Nunca como hoy estamos en condiciones de responder a las preguntas que se hizo Kant, a saber, ¿qué se puede saber? ¿Que quiero saber yo? ¿Para que quiero saber entre los que también saben? En fin, atrévete a pensar. Pero nunca como hoy los individuos y los grupos se han entregado con tanta vehemencia a las supersticiones, al veneno letal de las ideologías identitarias (valga la repetición) y a la ignorancia y servidumbre voluntarias que se refuerzan mutuamente, haciendo de estas últimas el valor supremo y dominante. Saber, ¿para qué?


Si uno puede refugiarse en una identidad de una sola palabra: ah, yo soy esto, lo primero que le brinda ese refugio es una comunidad. La comunidad da al individuo una identidad fuerte que no orbita en la inmanencia del grupo, sino en un principio externo que sirva de condición de posibilidad para la construcción de ese grupo y que es más fuerte que ese mismo grupo. Pertenencia a algo más grande que cada lector y que este intuye une sus particularidades. Lo finito buscando lo infinito. Aquí hay una oportunidad para la actualización de lo sagrado - puesto que nunca se ha ido a pesar de que Nietzsche sentenciara que Dios había muerto - en la reunión del club de lectores adultos, entendido lo sagrado como algo digno de veneración y respeto en el acto mismo de la lectura.


Que es lo mismo que decir que asistimos a un club de lectura de adultos para reflexionar sobre las condiciones de posibilidad de seguir siendo humanos. Que no es lo mismo que verificar clínicamente las constantes vitales que nos mantiene vivos. Es decir, los gestos permanentes de autoafirmación y aucomplacencia que, sin decir nada, te otorgan una identidad de que estas ahí. De que eres así. Y, como decía Groucho Marx, si esos gestos no gustan a la audiencia tienes muchos más para ofrecerle.

lunes, 12 de enero de 2026

MARGERITE YOURCENAR

 Erótico

Tú la avispa y yo la rosa;
Tú el mar, yo la escollera;
En la creciente radiosa
Tú el Fénix, yo la hoguera.
Tú el Narciso y yo la fuente,
En mis ojos tú brillando;
Tú el río y yo el puente;
Yo la onda en mí nadando.
Y tú el sol y la sal
Y en los labios el caudal
Del rumor meciendo el juego.
Yo el pájaro y el cielo
Azul cruzando su vuelo,
Como el alma atiza el fuego.

SOLA O ACOMPAÑADA

En compañía nunca había logrado llegar a ese lugar donde la dirección no era una meta, sin embargo, hay veces que salgo a pasear sola y acabo siempre, después de un rato, en la misma plaza de donde he partido, como si una misteriosa fuerza me atrajera hacia ella. Esto último me ocurre, de forma particularmente intensa, si el paseo lo hago en una ciudad que no conozco. Lo que no consigo averiguar es si la fuerza que en compañía no me lleva a ningún sitio es la misma que en soledad me devuelve siempre al punto de partida. Si estar sola y acompañada es lo mismo. O si vale la pena esforzarme por averiguar si hubiera alguna diferencia. Porque cada vez tengo más claro que estas disquisiciones tienen que ver con mi mente expandida, y no tanto con mi cuerpo que tiende a buscar la poltrona.


lunes, 29 de diciembre de 2025

JAVIER ALMUZARA

 DOBLE O NADA


No bastaba el don único e indeciso
de coincidir en el tropel del mundo;
pudimos desoírnos. Un segundo
azar, que es doble o nada, fue preciso.

Este presente nos cambió el pasado;
sus fracasos son hoy victorias lentas,
y avances los desvíos, aunque a tientas,
que en secreto llevaban a tu lado.

Cuando el mal tiempo agite sus fantoches,
te abrazaré más fuerte todavía,
pero me iré, tan pronto llegue el día,
feliz si tú me das las buenas noches.

El mutuo amor me inclina a la piedad:
pienso en Dios, esa inmensa soledad.