viernes, 5 de junio de 2026

FRANCISCO FERRER LERÍN

 Machado inicia

Mi padre en su despacho. La alta frente.
Mi padre, aún joven. Lee, escribe, hojea
sus libros y medita. Se levanta,
va hacia el jardín. Pasea.
A veces habla solo. Sus ojos
de mirar inquieto
escapan de su ayer a su mañana,
avanzan
en el anochecer del tiempo.
¡Padre mío!,
contemplas,
descubres,
tristeza inapelable,
mis cabellos grises, blancos,
emblema despiadado
de una soledad inaudita,
de una soledad absoluta.

ACTIVISTA O CIUDADANO

A favor de la ideología o a favor de la vida

La colonización del imaginario de los dominados nunca es como imaginan a los dominadores una parte de la ideología actual, pues siempre media el amor, o la razón emocional, entre los unos y los otros. Aunque a esa parte de la ideología actual no le interese hacerla visible, pues ella es un acto de la razón instrumental que juega en la liga del poder por apropiarse del pasado, entendido en sentido amplio. Prueba de aquello son, en nuestro pasado reciente, las historias de amor que surgieron entre las mujeres judías o resistentes y los soldados de la Gestapo (epítome de colonización moderna), así como, en nuestro pasado remoto, entre los conquistadores españoles e ingleses y las mujeres nativas americanas, por ejemplo, Pocahontas en Virginia  o la Malinche, amante de Hernán Cortes, en Nueva España. Amor es también amor a la verdad (filosofía) que esconde la vida, la mejor prueba de lo cual es el libro de Hanna Arendt “Eichmann en Jerusalén”.


¿Por qué es interesante hoy volver al pasado, sea remoto o reciente, sin que medien intereses ideológicos de apropiación del mismo? ¿Qué nos enseñan las experiencias de estos antepasados tan distintas a la nuestra? La vida humana sin compañía se vuelve encierro y la intimidad, sin un lugar compartido, pierde sentido. Solo en la comunidad de distintos el individuo deja de confundirse con su soledad. Poned atención dijo Antonio Machado:
Un corazón solitario
no es un corazón.


Únicamente así podemos confiar con garantía que toda vida es vivida, independientemente del fardo del poder que tenga que sufrir o soportar.

miércoles, 3 de junio de 2026

ANI GALVÁN

 UNA AMAZONA

¿y si el cuerpo no fuera pantalla para la visión de sus ficciones?
¿y si el propósito de mis dedos no fuera el tacto sino el calibre
de la tensión entre cuerda y arco?
¿y si el fin de mi voz no fuera la gracia
sino los cánticos de guerra?

¿y si en lugar de batir al ciervo aprendiera cómo cabalgarlo?

NUEVA TORRE DE BABEL

 ¿Será eso la educación o lo que pasa es que no sé lo que me pasa? Si le digo a mi hijo de once años, cuando se enfada porque no satisfago sus deseos de llegar tarde a casa, “esto es lo que hay”, estoy convocando a todo lo realmente existente sea actual o esté más allá de esa frontera, pero para él “lo que hay” es solo lo que ve en la pantalla de su móvil. Al final, para no discutir con su madre y que el crío no se convierta en una víctima de mi autoritarismo, cedo y que llegue a casa cuando le pete. 

Dios nos vuelve a confundir con esta nueva Torre de Babel de múltiples indentidades intransitivas. Tal vez para vengarse por esa arrogancia humana de anunciar a bombo y platillo que Dios había muerto. 

lunes, 1 de junio de 2026

JAVIER ALMUZARA

 EL DON DE LA EBRIEDAD

De la oscura grandeza del final
y el radiante comienzo renovado
se admira este romántico ilustrado
que ama el día y la noche por igual,

que paseará su fiel felicidad
en el mundo, sabiendo lo que entraña,
si una luz habitable lo acompaña
a los umbrales de la soledad.

Por la música, forma conmovida
del tiempo, que en el verso late y piensa;
por la belleza, esa virtud propensa

a no dar nuestra esencia por perdida,

que traiga su ebriedad a mi canción

la vida en la más alta graduación.

DESCOLONIZACIÓN Y TAL

 Es fácilmente distinguible la impronta del pensamiento de Michel Foucault en los asuntos de actualidad referidos de la descolonización que, dicho de manera abreviada, dice que toda relación entre seres humanos es únicamente una relación de poder y dominación. De quien tiene la mejor tecnología para imponerse por la fuerza. Incluidos los pueblos colonizados entre ellos, digo yo. Que estos últimos se enfrenten a las pistolas y cañones con flechas y arcos, nos los hacen mejores ni los sacan de ese paradigma. Ni por ser precolombinos automáticamente se convierten en tipos ejemplares frente a la historia de la infamia de la humanidad. En fin, estamos delante de la romantización del buen salvaje de Rousseau y la demonización del mal burgués de Karl Marx. Una de nuestras peores herencias modernas.

Vistas así las relaciones entre seres humanos hablantes, sin una ápice de voluntad para crear espacios donde practicar la deliberación apropiada y propia de seres hablantes con ánimo educado y civilizador,  perfectamente alfabetizados e informados (la mejor vacuna contra la tentación colonizadora) todo se reduce a una lucha sin cuartel entre víctimas y verdugos. En la que, al fin y al cabo, todos acabamos siendo víctimas y verdugos. El mayor número de muertos de unos respecto a otros tampoco modifica el carácter de los contendientes ni el marco del enfrentamiento, pues se convierten con el paso del tiempo en pura estadística. De lo que se deduce, como sugería Pascal, que lo mejor es no moverse de casa, es decir, no tener ningún tipo de encuentro o relación con otros seres hablantes para evitar así que aparezca la tentación colonizadora y la maldad del poder y la dominación que de ella se deriva.


El encuentro de Europa con America Latina no fue otra cosa que el choque de dos visiones diferentes del poder y la dominación. Como lo fue anteriormente el encuentro entre Atenas y Persia, Roma y el Cristianismo, la iglesia contra la ilustración, la burguesía contra el proletariado. En fin, como lo son siempre el choque de padres contra hijos, adultos contra jóvenes, hombres contra mujeres, ricos contra pobres etc, y todas las dicotomías que la imaginación humana no deliberativa es capaz de crear siempre que se quiere relacionar con el mundo. La palabra convertida así en otra arma de combate y aniquilación. La más mortífera si cabe. En plena época digital, en esas estamos todavía.

martes, 19 de mayo de 2026

PATRICIA CRESPO

 UN SOLO ÁRBOL 

La soledad del árbol

palpando la carne

esencial en su arraigo
en un bosque
-individuales árboles-
es exigua.

El árbol no tiene
conciencia de su soledad.

Yo sí.