lunes, 4 de mayo de 2026

FERNANDA NICOLINI

 UN DIOS TURQUESA

El pasto recién cortado
desprende ese aliento
de lo que fue dividido:
una parte
quedará aferrada a la tierra
la otra
será solo paja.

Tengamos la cabeza en estado de verano
no hay necesidad de pensar cuando todo brilla.

Desde la sombra aparecés en cuadro
entre árboles que alguien plantó para refrescar la siesta,
un cuerpo vigoroso que avanza
y se recorta
como si el tiempo no hubiera deteriorado tejidos
como si nunca
lo hubiera enfermado
tampoco ahora, de repente.
O es mi memoria
que fijó una foto mental.

La belleza. No es ningún secreto.
No me avergüenza decir que lo amé por su belleza.

NO STUPID PEOPLE

 La escena ocurrió como sigue. Había ido a comer a mi restaurante de cabecera cuando, de repente, alcé la vista hacia el mostrador de la misma forma y enfoque como tantas veces la había hecho anteriormente. Y como tantas veces vi lo que siempre había visto, hasta que justo un segundo antes de bajar la vista hacia el plato que me acababa de servir el camarero me fijé en un letrero donde rezaba la frase: No stupid people. El cuento de Edgar Allan Poe, la carta robada, se me echó encima sin previo aviso. Al igual que en el cuento, la mejor manera de no llamar la atención sobre la estupidez mórbida de la clientela, pensé, es poner un cartel que haga referencia a su prohibición en ese local donde posiblemente, debido a la naturaleza expuesta del lugar, no es detectada ni sospechada por los portadores endémicos de semejante virus. Lo que me llamó la atención del descubrimiento no fue el descubrimiento en sí mismo, sino la intención que ha animado al dueño y camarero del restaurante a poner el cartel. Un restaurante donde, me confesó, se juntan con frecuencia, dependiendo del día y de las horas del día, la mayor cantidad de estúpidos por metro cuadrado que quepa imaginar. Ser básico no significa ser estúpido, dijo el camarero, la estupidez deviene cuando el ser básico se cree un sabelotodo. Un fantoche. El cartel de marras, me dijo el camarero jefe, no lo quiere esconder donde posiblemente el fantoche podría  husmear, sino en el sitio más simple y visible, donde no será buscado ni sospechado. Espera el momento del colocón de la mayoría de la clientela, a partir de las doce la noche, para colgar el delantal debajo del cartel y desaparecer por unos minutos. Es cuando el cartel adquiere la máxima visibilidad.


viernes, 1 de mayo de 2026

RAUL QUINTO

 SOLA


de dónde viene lo que no puede venir

 

desde qué cuándo

 

qué es este aquí que sucede

este ahora por qué

 

esta corola de flor de vértigo

ardiendo al otro lado

de dónde viene si no puede venir

MUTACIONES EUROPEAS

 Por esta fechas se cumple el aniversario de la mutación del continente europeo de faro ilustrado de la humanidad a continente salvaje. A duras penas nos hemos rehecho económicamente, pero nos cuesta construir la unión democrática del continente. Vamos tirando fragmentariamente como Estados pero no sabemos hacerlos unidos 81 años después de que acabara la contienda que nos dejó en las ruinas. Diría que aprendamos de quienes saben convivir en democracia después de un pasado dictatorial, pero teniendo en cuanta que fuimos los europeos quien inventamos la civilización ilustrada y las tiranías más inimaginables no hay alumnos aventajados a la vista que estén en condiciones de echarnos una mano.

Si entender el beber y el comer es entender de beber y comer, entonces debemos acudir a la historia de la gastronomía que es la disciplina apropiada para tal fin.

Igualmente si entender la democracia es entender de democracia, entonces debemos acudir a la historia de la democracia que es la disciplina apropiada para tal fin. Es decir, es acudir a nuestra propia historia europea poniéndola al día en el siglo XXI.


Si los europeos, después de la segunda carnicería mundial, no hemos entendido todavía estos saberes elementales, es que tenemos un déficit de civilidad ciudadana, yo diría que insalvable a largo plazo, tal como se está poniendo el mundo con su ejemplaridad de guerra y aniquilamiento.

En esas estamos.

miércoles, 29 de abril de 2026

JULIA UCEDA

 HABLO DE LA INFANCIA

Escalera crujiente,
trozo de bosque organizado
por el que ir hasta la cumbre
de aquel desván lleno de sueños,
pájaros silenciosos
que viajan sin ruido.
Sobre ti estaba el premio
cubierto por el polvo
y lo muerto vivía
para mí, en mis ensueños.
Hogar sin sótanos,
todo aquello era hermoso
porque estaba creando su recuerdo;
viviéndote, sentía
que de algún modo ya te recordaba.
Y siempre que te acercas
entre la niebla, oigo
cómo se queja suavemente,
enmohecido por las lluvias,
el pesado cerrojo de una verja.
La del jardín acaso.

INSOMNIO

 Quien sabe si sueña o vela teniendo en cuenta que esta vez no la oigo llorar. Cada vez que por motivos laborales duermo en casa de mi amigo Anselmo no para de repetírmelo desde que nació su hija: alguien despierto a esas horas de la madrugada es un sujeto fuera del sistema, un peligro para sí mismo y para los demás. No me atrevo a pedirle que me aclare si semejante sentencia se la inspira sus horas de insomnio o las de su hija. Si esa claridad que muestran sus palabras es fruto del desasosiego por no poder dormir o proviene de la firme convicción que la nueva inquilina de su alcoba le está dibujando el futuro más allá de sus llantos. 

viernes, 17 de abril de 2026

ERNEST HENLEY

 INVICTUS 


En la noche que me envuelve,
negra, como un pozo insondable,
le doy gracias al dios que fuere,
Por mi alma inconquistable.

En las garras de las circunstancias,
no he gemido, ni he llorado.
Bajo los golpes del destino,
mi cabeza ensangrentada jamás se ha postrado.

Más allá de este lugar de ira y llantos,
acecha la oscuridad con su horror,
Y sin embargo la amenaza de los años me halla,
y me hallará sin temor.

Ya no importa cuan estrecho haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve mi espalda,
Soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma.