miércoles, 15 de julio de 2026

MARCELO DIEZ

 Newton y yo

La manzana que cayó durante la siesta de Newton
descansa en mis manos
como un agujero negro hambriento de sentidos.
La muerte de los cometas cabe en su núcleo.
Escribo el poema
con lo que tarda un rayo de luz
en aparecer en el mundo.
Newton sabía que los árboles
trabajan a la inversa de la gravedad,
lo leyó debajo de sus píes:
en cada hombre, comprimida,
hay una descarga universal
del tamaño de un planeta.

ARTE Y PODER

Estamos en 1980. El nuevo gobierno francés del socialista François Mitterrand convoca el mayor concurso de arquitectura de la historia, para construir el Arco de la Defense. Codiciado por todos los grandes estudios internacionales, el ganador es, sorprendentemente, un absoluto desconocido: Johan Otto von Spreckelsen, un profesor de arquitectura de Copenhague. Que nada más conocerlo dice que su obra ha sido imaginada a servicio del bien de la humanidad. Solo si es así, una vez levantado el Arco de la Defense, estará a servicio de la ciudad de Paris y de todos sus visitantes. Toda una declaración de principios, que deja claro ante el espectador nada más comenzar, los derroteros por donde va a ir la peli. Hasta ese momento, este danés de cincuenta años solo había construido cuatro edificios: su casa y tres pequeñas capillas. De la noche a la mañana, 'Spreck' se convierte en el centro de todas las miradas. De esto va el argumento de la película “El arquitecto”, de Stephane Demoustier.

Todo en el inicio despide aroma de renacimiento e ilustración. Todo respira esperanza. El poder y el arte se ven las caras de nuevo y parece que esta vez se pueden entender. Los Médicis y Leonardo da Vinci. Los ilustrados de izquierda y Spreck. En fin. Se respira esperanza entre las butacas, no porque de las imágenes iniciales deduzca el espectador que se vaya a llevar a cabo la gran obra del Arco de la Defensa, sino porque todo lo que se ve sobre el papel y la pantalla tiene sentido. Incluso el hecho de que le hayan dado el encargo a alguien desconocido. Mas aún, sentí como un pellizco romántico en mi intimidad. Por aquello de que si es poco conocido ahora tiene la oportunidad de que lo conozcan. Incluso vi generosidad en el presidente Mitterrand, al no querer aprovechar el relumbrón del arquitecto ya famoso en beneficio propio. 


Pero cuando la película echa a rodar el sentido esperanzador del principio se diluye casi sin que el espectador se dé cuenta, tan hipnotizado estaba con las maneras de contar su proyecto el arquitecto Spreck, resumido en el sintagma: “el Arco de la Defensa es el amor de mi vida”, como confiesa textualmente a uno de los colaboradores que le han asignado. No recuerdo que el presidente de la República, François Mitterrand, dijera algo parecido respecto al monumento que quería inaugurar en el bicentenario de la Revolución Francesa. El sentido esperanzador se diluye respecto a la buena sintonía que Arte y Poder mostraron en los protocolos de asignación de la realización de la obra. Pero lo que no disminuyó fue el tesón creativo que el arquitecto Spreck mostró durante toda la película en la defensa de su obra como un todo con sentido, que no admitía las veleidades y arbitrariedades del ejercicio del poder. Esto es algo que se sabe, pero lo que no sabemos es como lo sabemos. Valga destacar, a este respecto, la elección del mármol que Spreck ha previsto sea de Carrera. La secuencia en que lo vemos, en compañía del equipo, visitar las canteras de la ciudad italiana refleja con valor y coraje el punto de vista que el director Demoustier ha elegido para filmar su película. Y también la deriva que, a partir de ese momento, va a adquirir la película en la que el  protagonismo será la lucha abierta entre el artista Spreck y el grupo de técnicos vinculados a los intereses del Poder, que como es fácil suponer son cambiantes e imprevisibles, tanto para el arquitecto como para el espectador, que a estas alturas ya ha tejido con la inteligencia de éste una complicidad que lo acompañará hasta el momento de verlo morir en un banco del parque de la esplanada de la defensa. No pudiendo llegar a ver en vida el amor de su vida.

lunes, 13 de julio de 2026

ISABEL RUANO

 Los farsantes

Para ir decapitando monumentos
hace falta el silencio,
los santones hicieron sus columnas
pero no tienen estandartes.

Qué lugar daremos a cada quién
en nuestra historia?
Ya ni siquiera importa,
los héroes están muertos
y cada quien fabrica sus hazañas.

El tiempo es un invento malévolo,
nunca aprendió a creer
en la verdad
porque nació desnudo como los hombres,
y, además, es que existe la verdad?

EL CASO 137

 Stéphanie, agente de policía de Asuntos Internos de Paris, considera como parte fundamental de su tarea profesional la clarificación de su existencia a partir de la clarificación del “caso 137,” título de la película dirigida por Dominik Moll. Un caso relacionado con un joven gravemente herido durante una tensa y caótica manifestación de los chalecos amarillos en la capital francesa. Si bien no encuentra pruebas de violencia policial ilegítima, el caso adquiere un cariz personal al descubrir que la víctima es de su ciudad natal y transformará el caso 137 en algo más que en el trámite de un simple expediente. 

Lo que sí se le aparece claro al espectador, desde el primer fotograma, es que Stephanie no está meramente ahí, como un poste a un número de expediente pegado. O también, que los Asuntos Internos de la policía de Paris son algo que más que asuntos de familia o asuntos corporativos y como tales se ha de resolver, como es habitual en toda familia mafiosa que se precie y aprecie, de puertas para dentro y con la omertá en bandolera. Muy al contrario, nos viene a decir Stephanie con sus palabras y sus actos, los Asuntos Internos de la policía de Paris son asuntos públicos pues son los ciudadanos quienes sostienen, dando forma y aliento con sus votos, impuestos y sus opiniones, a quienes habitan los edificios donde se dirimen y se toman decisiones sobre tales asuntos internos. Hasta aquí un poco de didáctica democrática. 


En efecto, el asunto del joven gravemente herido en una de las manifestaciones de los chalecos amarillos llega a asuntos internos de la policía de Paris, digamos, a oscuras y por la puerta de atrás. Y lo primero que se pregunta Stephanie, y de paso nos lanza la pregunta a los espectadores, es por qué no ha entrado por la puerta principal y con la luz y taquígrafos funcionando a pleno rendimiento. Asuntos Internos de la Policía de Paris, se pregunta también Stephanie no es un departamento para quedar bien, sino para investigar el mal que puede cometer cualquier servidor público con mando en plaza. Tal posibilidad, no invalida el juramento de lealtad a la República que hicieron todos sus funcionarios el día que accedieron al cargo. Letanía esta que le espetan a la cara de nuestra tenaz investigadora cada vez que trata de averiguar los detalles del incidente del joven gravemente enfermo. Dicho con otras palabras, yo agente de policía lo hago todo por mi lealtad a la República, tú agente investigadora de asuntos internos lo haces todo para desmentir esa lealtad, que también deberías tener. Omertá, ya digo, surge de pronto como un disparo en medio de la pantalla y de los pasos investigadores de Stephanie. La estructura mafiosa en que toda lógica de poder acaba por precipitarse, cuando alguien trata de investigar en el bajo vientre de sus industrias y andanzas, acompaña a Stephanie y a los espectadores hasta el final de la peli, con resultado ambiguo, como no podía ser de otra manera en estos tejemanejes de las cloacas del Estado. El que la víctima sea paisana de la investigadora, como ya he dicho, es el baldón que utilizan sus enemigos de departamento para negarle el pan y la sal, es decir, para acusarla de traición y deslealtad a la República. Como puede deducirse, a partir de este momento, la película no es solo lo que parece en su aspecto más evidente, sino, y esto es lo la hace más interesante, en su aspecto menos obvio ante el espectador como es el de la lucha por el significado de las palabras que se intercambian los protagonistas. ¿Que sígnica “ser leal a la República?

A esas alturas de la narración, después de que el espectador vea el  vídeo del apaleamiento del joven manifestante por parte de los policías sospechosos, conseguido gracias a la tenacidad investigadora de Stephanie. ¿Que significa ser traidor a la misma República?


Llegados hasta aquí donde la policía de la película ha impuesto ya a sus asuntos internos la lógica del “y tu más” o “anda que tu”, típicos dictum de las dicotomías criminales que producen a mansalva las conciencias fracturadas humanas donde la racionalidad comunicativa ha sido derrotada sin piedad por el Imperio de la emocionalidad sin tino ni contención, cobran todo su significado la verdad de los hechos exteriores del vídeo del apaleamiento. Y también la proporción de que la cara visible de la policía es a las apariencias de sus vigilados como los asuntos internos de aquella es a la conciencia atormentada de estos. Un correlato que la agente de policía Stephania nos hace sentir a los espectadores gracias a su cuidada prudencia y pulcritud profesional.


jueves, 9 de julio de 2026

JUAN CARLOS VELOSO

 La poesía no pertenece a los libros

La poesía pertenece al sonido
al aire que son las palabras
más allá del ícono
del símbolo y el significante
la palabra está encarnada en la vida
y la poesía encarnada en la existencia

FRASES HECHAS

Un tierno abrazo es una de esas expresiones clásicas que mantiene su vigencia afectiva y que asocio con otras expresiones de la misma índole que a veces escucho en el trajín diario. Por ejemplo, tengo una amiga que dice que lo de Donald Trump es una penosa enfermedad contemporánea, pero a la hora de expresar su amor por la naturaleza dice que se siente “sendembos”, senderista emboscada. Trato de convencerla que lo de penosa enfermedad contemporánea es otra manera de llamar también a la ideología personal. Yo le propongo llamar a Trump, AbuPaCo, abusador de patio de colegio, que posee una eufonía animal indómita que le sienta como un guante a su mano de especulador inmobiliario. Respecto a “sendembos”, me parece un acrónimo a cuyo negocio lingüístico no le veo un futuro prometedor. A este respecto, el amor por la naturaleza, le recuerdo que los románticos lo dejaron todo por escrito y lo mejor es seguir su ejemplo.

martes, 7 de julio de 2026

MERCEDES HALFON

 Ya pasó la noche para el cielo

sigue demostrando su altura
este jardín no es tuyo
ni tampoco los papeles
donde se imprimen las palabras de aliento
tus amigos sostienen tazas en las manos
te dan de beber
ha vuelto a empezar el verano
que aprendiste apoyar el cuerpo sobre las rocas
nunca se apaga la última luz en una ciudad
aunque no sepas exactamente
qué te trajo hasta ella.

NOCIÓN DEL BIEN

 1 Samuel Beckett, le escribe en una carta a un amigo. 

“Estoy escribiendo una obra donde la gente se puede mover, pero no puede ir a ningún sitio”. 

2 Richard Ford escribe en su libro “En palabras sencillas”, que acabo de leer: 

“El poeta Auden afirma que, al leer cualquier poema, lo primero que le interesa es establecer la noción del bien en el poema. Él creía que todas las obras de arte, independientemente de su perspectiva, operan en relación con alguna noción del bien. El bien logrado. El bien ignorado. El bien derrotado. El bien triunfante. Pero no puede faltar una idea del bien, aunque no podamos especificar cuál es esa idea.”


3 El tener un ideal perdurable pienso que es una forma de mantener una relación con el bien. ¿Hans Castorp en Davos sigue a Beckett o a Auden.? ¿Y nosotros los lectores? Yo quiero pensar que Castorp y nosotros seguimos al inglés Auden, pero la cita de Beckett es muy vigente hoy en día, que es cuando estamos leyendo “la montaña mágica.” ¿Podría sugerirse que el mal hoy es la consecuencia de no poder ir a ningún sitio? O dicho de otra manera, ¿hoy el mal es la banalidad del bien (buenismo)? En esas estamos.

martes, 23 de junio de 2026

GUTIERRE DE CETINA

 Ojos claros, serenos

Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué, si me miráis, miráis airados?
Si cuanto más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis, miradme al menos.

LA OPORTUNIDAD

 La existencia de uno mismo depende de lo que crean y piensen quienes te rodean. Esto no se debe entender como que el infierno son los otros, sino que es un efecto inevitable del hecho de vivir juntos. Cuando llegué al pueblo iba acompañado de semejante prejuicio Para sus vecinos solo era el miembro de una empresa de extracción de gas que les iba a comprar la tierra donde vivían para perforarla y hacer caja. Así rezaba la voz del ecologismo militante en el interior de sus conciencias. Aunque sabia, por propia experiencia en mi pueblo natal, que lo que yo les proponía era una llamada para salir de su previsible decadencia, no tenía ni idea de como dar con la fuente de lo que sentía y trasmitírselo. Al final, no supe cómo evitar el “choque de trenes” de la ambición de unos y la pobreza de los otros.

lunes, 22 de junio de 2026

TINA SUÁREZ

 LA VAMPIRA

No vampiresa sino vampira.

Dracularia desde la estaca a la astilla
surge con atavíos de niebla absoluta

merodea el territorio de los machos alfa.

Hollines y alquitranes derraman a sus pies
un manto umbroso de murciélaga.

Ocurre que el manjar predilecto
para saciar sus entrañas
es la pútrida sangre de los malvados.

Hermana, puedes salir de casa

ni el coco ni el hombre del saco
volverán a asustarte, niña.

TIERRA PROMETIDA

 Decidí ir a ver la película de Gust van Sant, “Tierra prometida”,  por la presencia de sus actores principales, Matt Damon y Frances McDormand. Leído el argumento, escrito por el propio Damon, pensé que algo ya visto podía renacer a la luz por la virtud interpretativa de ambos protagonistas. Y así fue. Aunque le pese a uno de esos algoritmos andantes que como quijotes posmodernos ya no aparecen con lanza olvidada, escudo antiguo, rocín flaco y galgo corredor, sino que suelen salir de casa con el móvil en una mano, las palomitas en la otra y el Toyota eléctrico aparcado no muy lejos de la sala de proyección de la película. Quijotes digitales que después en el debate tomaron la palabra para jurar y perjurar que lo que dice su móvil respecto a unos datos proporcionados por la red eléctrica estatal es lo que nos ha querido contar la película. Pese a este quijote de algoritmo andante dije, de manera discreta pues tampoco pretendía que se pusiese ofendidito, que la peli iba, como todas películas, de sentimientos humanos universales que emergen, sea en Kentucky, Senegal o Tombuctú ante los dilemas que la vida nos enfrenta a quienes decidimos seguir existiendo. Hasta aquí lo uno, o lo común a todo ser humano, viva en el siglo de Petrarca o en el de Donald Trump. Lo que nos cuentan Damon y Mcdermond, no es otra cosa que la revelación de sus particulares vidas con sus paradojas y contradicciones en la peripecia que viven juntos, cuando eso que nos es común, también conocido como realidad compartida, se divide y se muestra al mundo con una luz diferente.

¿Y cual es esa peripecia? Pues como todas las peripecias humanas, la de la película es una de esas en la que la vida y la muerte se citan una vez más en su liza eterna. Resulta que en un pueblo perdido de la America profunda unos pispas del negocio del Gas y el Petróleo descubren que en los bajos geológicos del mencionado pueblo hay unas reservas de Gas Natural que perforando de la manera adecuada les puede dar unos pingües beneficios. La cuestión es, como es ya sabido, como vencer la más que previsible oposición hostil del vecindario del lugar. O dicho de otra manera, cuanto dinero le va a costar a la compañía de marras comprar la voluntad del vecindario sin que parezca que es un robo a mano armada. Hasta aquí, más o menos los prejuicios que llevaba en mi mente antes de que apareciera sobre la pantalla el primer fotograma de la película. Menudo somos los prejuiciosos, con el Quijote algorítmico al frente. Pero nada más aparecer Damon y Mcdormand en pantalla y echaron a andar los primeros pasos por las calles del pueblo perdido, me di cuenta que ya me podía meter los prejuicios donde me cupieran pues con ese maletín poco o nada iba a ver de lo que me mostraran a partir de ese momento. El planteamiento era el de siempre pero el nudo y el desenlace, me di cuenta en seguida que iba a ser diferente a lo ya visto hasta ese momento. Y de ellos iba a ser responsable la actitud ética, por decirlo así, de los protagonistas principales. Pues los del pueblo imaginé que le iban a dar la réplica a aquellos a la vieja usanza. El alcalde lo conocemos haciéndosele los ojos chiribitas con la pasta que se le puede echar encima. Y la asamblea de vecinos nos la presentan con la habitual división de opiniones respecto a la intenciones de los pispas de las perforaciones gasísticas de su pueblo, que han venido a poner precio al subsuelo donde han construido su estilo de vida, vacas y demás ganadería y agricultura incluidas. Pero hete aquí que Damon no tiene la conciencia de una pieza, como nos han acostumbrado otras películas de las misma estirpe. Ama honestamente su trabajo pero al mismo tiempo duda y la razón maquinal que lo acompaña en el contrato laboral no es suficiente para que la duda no deje de poner sitio a lo que siente. Él en su niñez ya vivió una situación parecida en el pueblo profundo donde nació, por ello es consciente de que la salida de esa profundidad en que el destino ha sumido a las vidas de los vecinos solo es posible si dejan de mirar a la luz cristalina del cielo y al verdor esmeralda de los campos donde pasta el ganado de sus ensueños y empiezan a poner el foco de su mirada en la oscuridad impenetrable de los bajos geológicos del suelo que pisan cada día.  


Es evidente que con este cuadro mental de Damon los ejecutivos de la empresa perforadora no se fían ni un pelo de su conducta ante la misión que le han encomendado. Para controlar sus movimientos envían a un topo con ademanes de ecologista que se “opone” a la perforación del pueblo, para ganarse la voluntad de los vecino. Lo más conmovedor del itinerario de Damos es ver cómo el amor a lo que de verdad siente es asaltado sin compasión por los buitres y ratas que le rodean. Destacar en ese itinerario el papel de dos grandes mujeres. Por supuesto su colega McDermond, y que le ha acompañado todo el rato con esa actitud tipo Sancha Panza (por seguir con el imaginario cervantino) de lo dejó muestra con esa frase que le dice cuando al final, descubierto todo el pastel del ecologista, Damon entrega su derrota a la asamblea final, y su colega McDermond le  comunica que lo han despedido pero a continuación le dice: “no te preocupes esto es solo un trabajo”. La otra mujer es la maestra del pueblo, que ajena al lío de las perforaciones gasísticas - clara intención del director y guionistas de hacer visible la pluralidad de sentimientos en estos contextos tan militantes como totalitarios - solo quiere que Damon se quede con ella, lo que al final consigue, después de algunos flirteos en el bar del pueblo. Guiño de Gust van Sant al espectador: no todo es ta perdido pues el amor cambia de emplazamiento y triunfe de nuevo sobre tanta podredumbre, ahora campando en la superficie del pueblo y en lo hondo de los corazones de los amantes.

jueves, 18 de junio de 2026

PEDRO SEVILLA

 FOTOGRAFÍAS DE 1976

Ojos tristes, serenos, casi dulces,
buscando dignidad
frente al dolor del mundo y frente a la hermosura;
lluvia en el corazón todas las tardes
en un jardín de herrumbre, rosas rojas
y algunas octavillas,
también este muchacho que aquí véis
fui, al parecer, yo mismo.

DESCOLONIZACIÓN

 La palabra que pone en marcha las siguientes palabras es descolonización. De nuevo el anarquismo de Mateo Morral - refractario a todo tipo de autoridad menos la que representa su forma de ver el mundo - asoma su nariz por diferentes ventanas para arreglar los injusticias del mundo en el sigo XXI. En esta ocasión denuncian que la injusticia es contra los que no son escuchados, o sea la injusticia que padecemos todos los seres humanos en esta época de máxima conectividad maquinal y nula comunicación humana. A saber, al mismo tiempo que estamos conectados de manera intermitente, no podemos comunicarnos, es decir, no podamos ser escuchados. Por lo que estamos confundidos y a la deriva, eso sí, con la panza llena y la tarjeta de crédito caliente. Lo cual, a diferencia de los que no son escuchados en África, es una cuestión de grado material no de naturaleza espiritual. Aunque los descolonizadores piensan lo contrario.

El cambio de naturaleza si se ve, en cambio, en que los descolonizadores siguen jugando en la liga de la urgencia de los indignados u ofendiditos propia de la actualidad y no en la liga de lo importante propia de más allá de la actualidad. Dicho de otra manera, los descolonizadores ponen la reflexión y el debate de las ideas en la urgencia de la actualidad ideológica geopolítica no en lo importante de las fuerzas íntimas que nos mueven entre los otros y que nos elevan o destruyen el carácter.

lunes, 15 de junio de 2026

VALENTINA ROMANETTI

 A DIARIO 

Crema,
polvos compactos,
colorete,
eyeliner,
rímel,
pintalabios,
highlighter.
¿Para qué?
Si quien te quiera
te va a querer ver recién levantada,
con una camiseta de propaganda como pijama,
y los pelos de una leona salvaje,
tan tú.

EL ALGORITMO

 El Algoritmo es una persona que tiene presencia como si fuera un dato, pero que quiere seguir apareciendo como un sentimental. Cuando esto sucede, que es cada vez que se acerca a los otros en las sendas de la naturaleza, se pone como loco a hacer fotos a los bosques y luego se da la vuelta y nos dice que lee emocionado a san Juan de la Cruz. Es un tipo que dice que ama con fervor la naturaleza, pero al mismo tiempo se pirria por tener entre las manos el último chisme tecnológico. Es un tipo que te convoca para acompañarle en una excursión por el campo y al mismo tiempo sabes que si aceptas la invitación irás todo el camino solo. Es un tipo que dice que todo el mundo persigue sus intereses menos él que solo va a lo suyo. Es un tipo, en fin,  cada vez más habitual en las reuniones sociales, convertido en una variante digital del clásico fantoche de toda la vida. Ese que lo sabe todo, se hable de lo que se hable. ¿Qué hacer? Nos dicen los opinadores que tenemos que acostumbrarnos a repensar la tecnología digital y nuestra relación con ella, y de paso solucionaremos nuestro trato con los nuevos fantoches. Pero las preguntas continúan. ¿Qué hacer con lo que ha producido la falta de semejante costumbre? Con aquello en que nos ha convertido esa falta de hábito de tratar todo el día con las máquinas. Y con los fantoches, a través de ellas. Estos monstruos contemporáneos, llamémosles así, ya caminan por su cuenta, calle arriba y calle abajo, pero a sus fabricantes todavía no ha alcanzado la perplejidad en que estamos inmersos. Viven aislados en sus torres de silicio de Silicon Valley. En parte, digo yo, por que muchos de ellos, fantoche y máquina, se presentan en público como unos monstruos simpáticos. 

viernes, 5 de junio de 2026

FRANCISCO FERRER LERÍN

 Machado inicia

Mi padre en su despacho. La alta frente.
Mi padre, aún joven. Lee, escribe, hojea
sus libros y medita. Se levanta,
va hacia el jardín. Pasea.
A veces habla solo. Sus ojos
de mirar inquieto
escapan de su ayer a su mañana,
avanzan
en el anochecer del tiempo.
¡Padre mío!,
contemplas,
descubres,
tristeza inapelable,
mis cabellos grises, blancos,
emblema despiadado
de una soledad inaudita,
de una soledad absoluta.

ACTIVISTA O CIUDADANO

A favor de la ideología o a favor de la vida

La colonización del imaginario de los dominados nunca es como imaginan a los dominadores una parte de la ideología actual, pues siempre media el amor, o la razón emocional, entre los unos y los otros. Aunque a esa parte de la ideología actual no le interese hacerla visible, pues ella es un acto de la razón instrumental que juega en la liga del poder por apropiarse del pasado, entendido en sentido amplio. Prueba de aquello son, en nuestro pasado reciente, las historias de amor que surgieron entre las mujeres judías o resistentes y los soldados de la Gestapo (epítome de colonización moderna), así como, en nuestro pasado remoto, entre los conquistadores españoles e ingleses y las mujeres nativas americanas, por ejemplo, Pocahontas en Virginia  o la Malinche, amante de Hernán Cortes, en Nueva España. Amor es también amor a la verdad (filosofía) que esconde la vida, la mejor prueba de lo cual es el libro de Hanna Arendt “Eichmann en Jerusalén”.


¿Por qué es interesante hoy volver al pasado, sea remoto o reciente, sin que medien intereses ideológicos de apropiación del mismo? ¿Qué nos enseñan las experiencias de estos antepasados tan distintas a la nuestra? La vida humana sin compañía se vuelve encierro y la intimidad, sin un lugar compartido, pierde sentido. Solo en la comunidad de distintos el individuo deja de confundirse con su soledad. Poned atención dijo Antonio Machado:
Un corazón solitario
no es un corazón.


Únicamente así podemos confiar con garantía que toda vida es vivida, independientemente del fardo del poder que tenga que sufrir o soportar.

miércoles, 3 de junio de 2026

ANI GALVÁN

 UNA AMAZONA

¿y si el cuerpo no fuera pantalla para la visión de sus ficciones?
¿y si el propósito de mis dedos no fuera el tacto sino el calibre
de la tensión entre cuerda y arco?
¿y si el fin de mi voz no fuera la gracia
sino los cánticos de guerra?

¿y si en lugar de batir al ciervo aprendiera cómo cabalgarlo?

NUEVA TORRE DE BABEL

 ¿Será eso la educación o lo que pasa es que no sé lo que me pasa? Si le digo a mi hijo de once años, cuando se enfada porque no satisfago sus deseos de llegar tarde a casa, “esto es lo que hay”, estoy convocando a todo lo realmente existente sea actual o esté más allá de esa frontera, pero para él “lo que hay” es solo lo que ve en la pantalla de su móvil. Al final, para no discutir con su madre y que el crío no se convierta en una víctima de mi autoritarismo, cedo y que llegue a casa cuando le pete. 

Dios nos vuelve a confundir con esta nueva Torre de Babel de múltiples indentidades intransitivas. Tal vez para vengarse por esa arrogancia humana de anunciar a bombo y platillo que Dios había muerto. 

lunes, 1 de junio de 2026

JAVIER ALMUZARA

 EL DON DE LA EBRIEDAD

De la oscura grandeza del final
y el radiante comienzo renovado
se admira este romántico ilustrado
que ama el día y la noche por igual,

que paseará su fiel felicidad
en el mundo, sabiendo lo que entraña,
si una luz habitable lo acompaña
a los umbrales de la soledad.

Por la música, forma conmovida
del tiempo, que en el verso late y piensa;
por la belleza, esa virtud propensa

a no dar nuestra esencia por perdida,

que traiga su ebriedad a mi canción

la vida en la más alta graduación.

DESCOLONIZACIÓN Y TAL

 Es fácilmente distinguible la impronta del pensamiento de Michel Foucault en los asuntos de actualidad referidos de la descolonización que, dicho de manera abreviada, dice que toda relación entre seres humanos es únicamente una relación de poder y dominación. De quien tiene la mejor tecnología para imponerse por la fuerza. Incluidos los pueblos colonizados entre ellos, digo yo. Que estos últimos se enfrenten a las pistolas y cañones con flechas y arcos, nos los hacen mejores ni los sacan de ese paradigma. Ni por ser precolombinos automáticamente se convierten en tipos ejemplares frente a la historia de la infamia de la humanidad. En fin, estamos delante de la romantización del buen salvaje de Rousseau y la demonización del mal burgués de Karl Marx. Una de nuestras peores herencias modernas.

Vistas así las relaciones entre seres humanos hablantes, sin una ápice de voluntad para crear espacios donde practicar la deliberación apropiada y propia de seres hablantes con ánimo educado y civilizador,  perfectamente alfabetizados e informados (la mejor vacuna contra la tentación colonizadora) todo se reduce a una lucha sin cuartel entre víctimas y verdugos. En la que, al fin y al cabo, todos acabamos siendo víctimas y verdugos. El mayor número de muertos de unos respecto a otros tampoco modifica el carácter de los contendientes ni el marco del enfrentamiento, pues se convierten con el paso del tiempo en pura estadística. De lo que se deduce, como sugería Pascal, que lo mejor es no moverse de casa, es decir, no tener ningún tipo de encuentro o relación con otros seres hablantes para evitar así que aparezca la tentación colonizadora y la maldad del poder y la dominación que de ella se deriva.


El encuentro de Europa con America Latina no fue otra cosa que el choque de dos visiones diferentes del poder y la dominación. Como lo fue anteriormente el encuentro entre Atenas y Persia, Roma y el Cristianismo, la iglesia contra la ilustración, la burguesía contra el proletariado. En fin, como lo son siempre el choque de padres contra hijos, adultos contra jóvenes, hombres contra mujeres, ricos contra pobres etc, y todas las dicotomías que la imaginación humana no deliberativa es capaz de crear siempre que se quiere relacionar con el mundo. La palabra convertida así en otra arma de combate y aniquilación. La más mortífera si cabe. En plena época digital, en esas estamos todavía.

martes, 19 de mayo de 2026

PATRICIA CRESPO

 UN SOLO ÁRBOL 

La soledad del árbol

palpando la carne

esencial en su arraigo
en un bosque
-individuales árboles-
es exigua.

El árbol no tiene
conciencia de su soledad.

Yo sí.

LOS MIMOS Y LOS MOSQUITOS

Un abismo de incertidumbre frente a ella se apareció justamente en el momento que volvió a su barrio de infancia. Hasta entonces había sido leal a lo que su abuelo Telmo le dijo un día que llegó tarde a casa: “eres una niña mimada por la vida.” Resulta que la “niña” había  decidido volver después de haber estado viviendo de la música en Zúrich durante los últimos diez años. La razón fue, según su parecer, el racismo encubierto que practican los suizos con los que no son de allí, incluso si tienen dinero y están documentados, como es su caso. Pero al volver al barrio de su infancia, la “niña” se ha escandalizado al ver la cantidad de mosquitos y suciedad que invaden la calle donde vive, en la que muchas de sus casas son ocupadas por los nuevos inmigrantes. Pobres e indocumentados. 

jueves, 14 de mayo de 2026

EDUARDO IGLESIAS

 LA ISLA QUE NAVEGA 


Escucho lo que me rodea.
Homenajeo a Chillida.
Todo me habla.
Permanezco expectante.
Percepción.
La emoción brinca primero.
El corazón exige.
La razón se diluye
y lo inexplicable
aparece en palabras
que cuido,
no las someto;
libremente se expanden,
como un espíritu,
haciendo su aparición
en un elástico intelecto.

CLUB DE LECTORES ADULTOS 55

 Carta abierta para Náufragos sin brújula y Dioses portátiles 

Como todos los humanos, los lectores adultos habitamos en un lugar impracticable para los dioses y en el que accedemos a un saber propio, es decir, que nos es apropiado. Este saber dice que sólo podemos ser libres si aceptamos nuestra muerte y que sólo los mortales son libres. Conviene no olvidar esto a la hora de leer y compartir la lectura con otros lectores.


Ser libre significa tener tiempo no como propiedad o mercancía o para comerterlo como comida rápida, practicando Fomo entre los otros mortales. sino que ser libre es sentir íntimamente el paso del tiempo. Una permanente pausa entre el nacer y el morir.


Ser libre no es conquistar instantes eternos entre Fomos y Dioses Portátiles, imposibles de generar comunidad y experiencia con seres verdaderamente humanos, es decir, mortales.


Ser mortal significa no ser eterno. Pero querer ser eterno, siendo humano, significa tener un estilo de vida en el que querer ser ubicuo (Fomo) y en el que el tiempo es un obstáculo, algo que debe ser reducido al máximo, hasta, de ser posible, hacerlo desaparecer. 


FOMO es el acrónimo en inglés de Fear of Missing Out, traducido como el miedo a perderse algo o temor a estar ausente. Es una ansiedad social donde se siente la necesidad compulsiva de estar conectado constantemente para saber qué hacen otros, impulsado por redes sociales y la comparación social. 

martes, 12 de mayo de 2026

LEONOR PATAKI

 DE SU RELACIÓN CON LOS ESPEJOS,

SU REFLEJO SIN VANIDAD (fragmento)

Frente al espejo no se reconoce ni se extraña,
no busca en la imagen una confirmación,
ni espera encontrar allí una versión mejor de sí mismo.
Lo mira —sí—, con curiosidad cauta,
como si al otro lado viviera
una criatura que no le pertenece
pero que tampoco le amenaza.
A veces se acerca, toca el cristal,
como tanteando el límite de la presencia,
pero nunca se obsesiona.
No hay vanidad en su gesto,
ni el deseo de corregir la figura reflejada.
Yo, que he temido y amado el espejo,
que he buscado en el el rostro que el mundo exige,
lo veo aceptarse como solo se acepta lo que no se nombra,
y en esa indiferencia suya,
más cercana al misterio que al desdén,
reconozco una forma de libertad que yo no supe cultivar.


CLUB DE LECTORES ADULTOS 54

 La angustia del hombre moderno con el paso del tiempo, al desaparecer la eternidad en su vida que le garantizaba la Fe ciega en el Dios salvador después de la muerte, se ha convertido en el principio fundamental de su existencia.

A partir del siglo XVIII el hombre se emancipó del cosmos y adquirió teóricamente la autoconciencia de ser el mismo la única fuente de sentido en el mundo. Pero solo a partir de los primeros años del siglo XX, tras 150 años de despotismo ilustrado, se empezó a hacer realidad práctica la emancipación, con la irrupción de la incipiente sociedad de masas, en la que se encarnó aquella intuición teórica. Una incipiente sociedad se masas que cien años después ha colonizado cualquier rincón de la vida humana en el planeta, donde la escapabilidad y la inmediatez son las armas con las que aquellos seres que se quedaron sin eternidad combaten cada día el terrible descubrimiento de saberse también seres sin tiempo.


En este mundo, que es el nuestro, en el que sus moradores tienen siempre miedo de perderse algo, las prisas consecuentes anulan cualquier percepción del paso del tiempo, es decir, de humanidad, sin convertirnos en grandes dioses pero si sometidos a empresarios de codicia infinita y políticos de estupidez sin fin. Es ahí donde a los LECTORES SIN TOGA ACADÉMICA se nos presenta un reto, a saber, que la vida humana buscando la complicidad del pensamiento, sin el chantaje de aquellos dioses portátiles, se vuelva más fértil. 

viernes, 8 de mayo de 2026

JAVIER GILABERT

 Estelas

Al volar, cada pájaro
va dejando una estela
que atrae levemente al que le sigue.

Es como abrir caminos en el aire.

Los padres, sin saberlo,
tratamos de imitar
esa costumbre.


MEDIO Y FIN

 A propósito del comandante de Auschwitz sobre el que conversamos el martes con mis colegas de tertulia, escuché al día siguiente a Fernando Vallespin en una conferencia sobre “Hannah Arendt, los totalitarismos y el fin de mundo común”, donde manifestó por qué ya no nos hacemos preguntas sobre los fines y solo nos dedicamos a buscar los medios para llevar a cabo lo no pensado.  Puso el ejemplo fundacional: ¿Por qué en Alemania de los años 30 nadie se preguntó por que había que matar a millones de judíos? (Fin). Y sencillamente se pusieron a ello, creando los campos de exterminio (medio) de los que al final de la guerra nadie de la población normal sabía nada.

Por mi parte me pregunto, como herederos de aquellos tiempos:

¿Por qué en la España de 2026 nos enfrentamos hasta el borde de una nueva guerra civil tipo a la de 1936 (medio), en lugar de tratar de entendernos como sería lo propio de seres de razón y de palabra (fin) que viven en una sociedad democrática.

¿Por qué los retraso del ferrocarril y los atascos de las carreteras nos ponen enervados, ahítos de rabia,  (medio)? Sin haber pensado antes porque tienen que morir cada semana miles de personas en accidentes de circulación de todo tipo (fin)

Dicho de otra manera, ¿por qué desdeña mos u odiamos lo que, y a quien, no entendemos por ser distinto (medio), en lugar de tratar de desentrañar su misterio por estar vivo delante de uno mismo (fin)?

lunes, 4 de mayo de 2026

FERNANDA NICOLINI

 UN DIOS TURQUESA

El pasto recién cortado
desprende ese aliento
de lo que fue dividido:
una parte
quedará aferrada a la tierra
la otra
será solo paja.

Tengamos la cabeza en estado de verano
no hay necesidad de pensar cuando todo brilla.

Desde la sombra aparecés en cuadro
entre árboles que alguien plantó para refrescar la siesta,
un cuerpo vigoroso que avanza
y se recorta
como si el tiempo no hubiera deteriorado tejidos
como si nunca
lo hubiera enfermado
tampoco ahora, de repente.
O es mi memoria
que fijó una foto mental.

La belleza. No es ningún secreto.
No me avergüenza decir que lo amé por su belleza.

NO STUPID PEOPLE

 La escena ocurrió como sigue. Había ido a comer a mi restaurante de cabecera cuando, de repente, alcé la vista hacia el mostrador de la misma forma y enfoque como tantas veces la había hecho anteriormente. Y como tantas veces vi lo que siempre había visto, hasta que justo un segundo antes de bajar la vista hacia el plato que me acababa de servir el camarero me fijé en un letrero donde rezaba la frase: No stupid people. El cuento de Edgar Allan Poe, la carta robada, se me echó encima sin previo aviso. Al igual que en el cuento, la mejor manera de no llamar la atención sobre la estupidez mórbida de la clientela, pensé, es poner un cartel que haga referencia a su prohibición en ese local donde posiblemente, debido a la naturaleza expuesta del lugar, no es detectada ni sospechada por los portadores endémicos de semejante virus. Lo que me llamó la atención del descubrimiento no fue el descubrimiento en sí mismo, sino la intención que ha animado al dueño y camarero del restaurante a poner el cartel. Un restaurante donde, me confesó, se juntan con frecuencia, dependiendo del día y de las horas del día, la mayor cantidad de estúpidos por metro cuadrado que quepa imaginar. Ser básico no significa ser estúpido, dijo el camarero, la estupidez deviene cuando el ser básico se cree un sabelotodo. Un fantoche. El cartel de marras, me dijo el camarero jefe, no lo quiere esconder donde posiblemente el fantoche podría  husmear, sino en el sitio más simple y visible, donde no será buscado ni sospechado. Espera el momento del colocón de la mayoría de la clientela, a partir de las doce la noche, para colgar el delantal debajo del cartel y desaparecer por unos minutos. Es cuando el cartel adquiere la máxima visibilidad.


viernes, 1 de mayo de 2026

RAUL QUINTO

 SOLA


de dónde viene lo que no puede venir

 

desde qué cuándo

 

qué es este aquí que sucede

este ahora por qué

 

esta corola de flor de vértigo

ardiendo al otro lado

de dónde viene si no puede venir

MUTACIONES EUROPEAS

 Por esta fechas se cumple el aniversario de la mutación del continente europeo de faro ilustrado de la humanidad a continente salvaje. A duras penas nos hemos rehecho económicamente, pero nos cuesta construir la unión democrática del continente. Vamos tirando fragmentariamente como Estados pero no sabemos hacerlos unidos 81 años después de que acabara la contienda que nos dejó en las ruinas. Diría que aprendamos de quienes saben convivir en democracia después de un pasado dictatorial, pero teniendo en cuanta que fuimos los europeos quien inventamos la civilización ilustrada y las tiranías más inimaginables no hay alumnos aventajados a la vista que estén en condiciones de echarnos una mano.

Si entender el beber y el comer es entender de beber y comer, entonces debemos acudir a la historia de la gastronomía que es la disciplina apropiada para tal fin.

Igualmente si entender la democracia es entender de democracia, entonces debemos acudir a la historia de la democracia que es la disciplina apropiada para tal fin. Es decir, es acudir a nuestra propia historia europea poniéndola al día en el siglo XXI.


Si los europeos, después de la segunda carnicería mundial, no hemos entendido todavía estos saberes elementales, es que tenemos un déficit de civilidad ciudadana, yo diría que insalvable a largo plazo, tal como se está poniendo el mundo con su ejemplaridad de guerra y aniquilamiento.

En esas estamos.

miércoles, 29 de abril de 2026

JULIA UCEDA

 HABLO DE LA INFANCIA

Escalera crujiente,
trozo de bosque organizado
por el que ir hasta la cumbre
de aquel desván lleno de sueños,
pájaros silenciosos
que viajan sin ruido.
Sobre ti estaba el premio
cubierto por el polvo
y lo muerto vivía
para mí, en mis ensueños.
Hogar sin sótanos,
todo aquello era hermoso
porque estaba creando su recuerdo;
viviéndote, sentía
que de algún modo ya te recordaba.
Y siempre que te acercas
entre la niebla, oigo
cómo se queja suavemente,
enmohecido por las lluvias,
el pesado cerrojo de una verja.
La del jardín acaso.

INSOMNIO

 Quien sabe si sueña o vela teniendo en cuenta que esta vez no la oigo llorar. Cada vez que por motivos laborales duermo en casa de mi amigo Anselmo no para de repetírmelo desde que nació su hija: alguien despierto a esas horas de la madrugada es un sujeto fuera del sistema, un peligro para sí mismo y para los demás. No me atrevo a pedirle que me aclare si semejante sentencia se la inspira sus horas de insomnio o las de su hija. Si esa claridad que muestran sus palabras es fruto del desasosiego por no poder dormir o proviene de la firme convicción que la nueva inquilina de su alcoba le está dibujando el futuro más allá de sus llantos. 

viernes, 17 de abril de 2026

ERNEST HENLEY

 INVICTUS 


En la noche que me envuelve,
negra, como un pozo insondable,
le doy gracias al dios que fuere,
Por mi alma inconquistable.

En las garras de las circunstancias,
no he gemido, ni he llorado.
Bajo los golpes del destino,
mi cabeza ensangrentada jamás se ha postrado.

Más allá de este lugar de ira y llantos,
acecha la oscuridad con su horror,
Y sin embargo la amenaza de los años me halla,
y me hallará sin temor.

Ya no importa cuan estrecho haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve mi espalda,
Soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma.

HABERMAS, IN MEMORIAM

 Ha muerto Jürgen Habermas, el filósofo alemán que formuló la “Teoría de la racionalidad comunicativa.” Es por eso que, a mi entender, viene a cuento recordarlo en estos mentideros contemporáneos de la comunicación humana que son las redes sociales.

Habermas escribe, entre otras cosas, que afirmar que el uso del lenguaje no implica el entendimiento humano es incurrir en una abismática contradicción. Entonces, ¿para que hablamos?
Para el filósofo alemán cualquier acto de habla formula de manera implícita tres presupuestos: 
1 que decimos la verdad; 
2 que decimos lo correcto dentro del marco normativo en que nos encontramos; 
3 que hablamos sinceramente.

Con la que está cayendo, que Jürgen Habermas descanse en paz.

martes, 14 de abril de 2026

BÁRBARA ALÍ

 Carta 10

No es desmalezando el bosque
como vamos a llegar a encontrarnos
es quizás caminando a tientas
lo vi en un sueño
yo iba con mi hocico inquieto
en mitad de la noche
tanteando las hojas secas
vos del otro lado
aguzabas el olfato
para alcanzar el perfume
de mi sangre caliente
ninguno de los abría los ojos para ver.
Caminar con los ojos cerrados
dicen que es la forma
en que los equilibristas
se sostienen en la cuerda floja.

CLUB DE LECTORES ADULTOS 53

En una de sus “cartas a Theo”, Vincent van Goth escribe: “Si uno está bien de salud, es preciso poder vivir de un trozo de pan, trabajando toda la jomada, teniendo todavía la fuerza de fumar y de beberse un vaso, esto es necesario en esas condiciones. Y sentir, sin embargo, claramente en lo alto las estrellas y el infinito. Entonces la vida llega a ser casi fascinante. ¡Ah!, aquéllos que no creen en el sol de aquí son bien impíos.”


Aunque les parezca mentira a los lectores adultos de espíritu tribal, cuanto más se relacionan en el Club de Lectores Adultos ajenos y distintos más claramente emergen las semejanzas que nos unen. Sin embargo, casi ningún lector adulto tiene el menor interés por colocarse en una situación ideal de comunicación ni abundan quienes se esfuerzan por usar honestamente la razón pública para intercambiar argumentos racionales con los otros lectores respecto al libro que han leído.


Lo que quiero decir es que en esto de los clubs de lectores adultos, en fin de la lectura, también se cumple aquello que ya se cumple en el ámbito de lo político, lo social y lo económico, a saber, es posible —incluso probable— que nuestro país no dé para más, organizado como está como un modelo de negocio. Visto así la correlación que hay entre creer saber mucho (internet) y no aprender nada es muy alta. Pueden trasmitirte muchos datos y conocimientos vinculados a habilidades profesionales (así serás un mando intermedio) o puede que no te transmitan nada de eso (así serás un esclavo más del sistema productivo), pero en los dos casos no tendrás un carácter previo formado.


Aprender es lo que te atraviesa, lo que te construye el carácter, lo que te da una ética. Es decir, una actitud ante la muerte, el dolor y la pérdida, que son cosas para ganarte tu vida y que deberían formar parte inexcusable de cualquier diseño curricular de aprendizaje junto a las habilidades sociales y profesionales para ganarte la vida. Pero con un móvil en una mano y un perro en la otra hemos llegado a ser unos grandes ignorantes empoderados. En esas estamos, ya digo, como país no damos para más.