lunes, 1 de junio de 2026

JAVIER ALMUZARA

 EL DON DE LA EBRIEDAD

De la oscura grandeza del final
y el radiante comienzo renovado
se admira este romántico ilustrado
que ama el día y la noche por igual,

que paseará su fiel felicidad
en el mundo, sabiendo lo que entraña,
si una luz habitable lo acompaña
a los umbrales de la soledad.

Por la música, forma conmovida
del tiempo, que en el verso late y piensa;
por la belleza, esa virtud propensa

a no dar nuestra esencia por perdida,

que traiga su ebriedad a mi canción

la vida en la más alta graduación.

DESCOLONIZACIÓN Y TAL

 Es fácilmente distinguible la impronta del pensamiento de Michel Foucault en los asuntos de actualidad referidos de la descolonización que, dicho de manera abreviada, dice que toda relación entre seres humanos es únicamente una relación de poder y dominación. De quien tiene la mejor tecnología para imponerse por la fuerza. Incluidos los pueblos colonizados entre ellos, digo yo. Que estos últimos se enfrenten a las pistolas y cañones con flechas y arcos, nos los hacen mejores ni los sacan de ese paradigma. Ni por ser precolombinos automáticamente se convierten en tipos ejemplares frente a la historia de la infamia de la humanidad. En fin, estamos delante de la romantización del buen salvaje de Rousseau y la demonización del mal burgués de Karl Marx. Una de nuestras peores herencias modernas.

Vistas así las relaciones entre seres humanos hablantes, sin una ápice de voluntad para crear espacios donde practicar la deliberación apropiada y propia de seres hablantes con ánimo educado y civilizador,  perfectamente alfabetizados e informados (la mejor vacuna contra la tentación colonizadora) todo se reduce a una lucha sin cuartel entre víctimas y verdugos. En la que, al fin y al cabo, todos acabamos siendo víctimas y verdugos. El mayor número de muertos de unos respecto a otros tampoco modifica el carácter de los contendientes ni el marco del enfrentamiento, pues se convierten con el paso del tiempo en pura estadística. De lo que se deduce, como sugería Pascal, que lo mejor es no moverse de casa, es decir, no tener ningún tipo de encuentro o relación con otros seres hablantes para evitar así que aparezca la tentación colonizadora y la maldad del poder y la dominación que de ella se deriva.


El encuentro de Europa con America Latina no fue otra cosa que el choque de dos visiones diferentes del poder y la dominación. Como lo fue anteriormente el encuentro entre Atenas y Persia, Roma y el Cristianismo, la iglesia contra la ilustración, la burguesía contra el proletariado. En fin, como lo son siempre el choque de padres contra hijos, adultos contra jóvenes, hombres contra mujeres, ricos contra pobres etc, y todas las dicotomías que la imaginación humana no deliberativa es capaz de crear siempre que se quiere relacionar con el mundo. La palabra convertida así en otra arma de combate y aniquilación. La más mortífera si cabe. En plena época digital, en esas estamos todavía.

martes, 19 de mayo de 2026

PATRICIA CRESPO

 UN SOLO ÁRBOL 

La soledad del árbol

palpando la carne

esencial en su arraigo
en un bosque
-individuales árboles-
es exigua.

El árbol no tiene
conciencia de su soledad.

Yo sí.

LOS MIMOS Y LOS MOSQUITOS

Un abismo de incertidumbre frente a ella se apareció justamente en el momento que volvió a su barrio de infancia. Hasta entonces había sido leal a lo que su abuelo Telmo le dijo un día que llegó tarde a casa: “eres una niña mimada por la vida.” Resulta que la “niña” había  decidido volver después de haber estado viviendo de la música en Zúrich durante los últimos diez años. La razón fue, según su parecer, el racismo encubierto que practican los suizos con los que no son de allí, incluso si tienen dinero y están documentados, como es su caso. Pero al volver al barrio de su infancia, la “niña” se ha escandalizado al ver la cantidad de mosquitos y suciedad que invaden la calle donde vive, en la que muchas de sus casas son ocupadas por los nuevos inmigrantes. Pobres e indocumentados. 

jueves, 14 de mayo de 2026

EDUARDO IGLESIAS

 LA ISLA QUE NAVEGA 


Escucho lo que me rodea.
Homenajeo a Chillida.
Todo me habla.
Permanezco expectante.
Percepción.
La emoción brinca primero.
El corazón exige.
La razón se diluye
y lo inexplicable
aparece en palabras
que cuido,
no las someto;
libremente se expanden,
como un espíritu,
haciendo su aparición
en un elástico intelecto.

CLUB DE LECTORES ADULTOS 55

 Carta abierta para Náufragos sin brújula y Dioses portátiles 

Como todos los humanos, los lectores adultos habitamos en un lugar impracticable para los dioses y en el que accedemos a un saber propio, es decir, que nos es apropiado. Este saber dice que sólo podemos ser libres si aceptamos nuestra muerte y que sólo los mortales son libres. Conviene no olvidar esto a la hora de leer y compartir la lectura con otros lectores.


Ser libre significa tener tiempo no como propiedad o mercancía o para comerterlo como comida rápida, practicando Fomo entre los otros mortales. sino que ser libre es sentir íntimamente el paso del tiempo. Una permanente pausa entre el nacer y el morir.


Ser libre no es conquistar instantes eternos entre Fomos y Dioses Portátiles, imposibles de generar comunidad y experiencia con seres verdaderamente humanos, es decir, mortales.


Ser mortal significa no ser eterno. Pero querer ser eterno, siendo humano, significa tener un estilo de vida en el que querer ser ubicuo (Fomo) y en el que el tiempo es un obstáculo, algo que debe ser reducido al máximo, hasta, de ser posible, hacerlo desaparecer. 


FOMO es el acrónimo en inglés de Fear of Missing Out, traducido como el miedo a perderse algo o temor a estar ausente. Es una ansiedad social donde se siente la necesidad compulsiva de estar conectado constantemente para saber qué hacen otros, impulsado por redes sociales y la comparación social. 

martes, 12 de mayo de 2026

LEONOR PATAKI

 DE SU RELACIÓN CON LOS ESPEJOS,

SU REFLEJO SIN VANIDAD (fragmento)

Frente al espejo no se reconoce ni se extraña,
no busca en la imagen una confirmación,
ni espera encontrar allí una versión mejor de sí mismo.
Lo mira —sí—, con curiosidad cauta,
como si al otro lado viviera
una criatura que no le pertenece
pero que tampoco le amenaza.
A veces se acerca, toca el cristal,
como tanteando el límite de la presencia,
pero nunca se obsesiona.
No hay vanidad en su gesto,
ni el deseo de corregir la figura reflejada.
Yo, que he temido y amado el espejo,
que he buscado en el el rostro que el mundo exige,
lo veo aceptarse como solo se acepta lo que no se nombra,
y en esa indiferencia suya,
más cercana al misterio que al desdén,
reconozco una forma de libertad que yo no supe cultivar.


CLUB DE LECTORES ADULTOS 54

 La angustia del hombre moderno con el paso del tiempo, al desaparecer la eternidad en su vida que le garantizaba la Fe ciega en el Dios salvador después de la muerte, se ha convertido en el principio fundamental de su existencia.

A partir del siglo XVIII el hombre se emancipó del cosmos y adquirió teóricamente la autoconciencia de ser el mismo la única fuente de sentido en el mundo. Pero solo a partir de los primeros años del siglo XX, tras 150 años de despotismo ilustrado, se empezó a hacer realidad práctica la emancipación, con la irrupción de la incipiente sociedad de masas, en la que se encarnó aquella intuición teórica. Una incipiente sociedad se masas que cien años después ha colonizado cualquier rincón de la vida humana en el planeta, donde la escapabilidad y la inmediatez son las armas con las que aquellos seres que se quedaron sin eternidad combaten cada día el terrible descubrimiento de saberse también seres sin tiempo.


En este mundo, que es el nuestro, en el que sus moradores tienen siempre miedo de perderse algo, las prisas consecuentes anulan cualquier percepción del paso del tiempo, es decir, de humanidad, sin convertirnos en grandes dioses pero si sometidos a empresarios de codicia infinita y políticos de estupidez sin fin. Es ahí donde a los LECTORES SIN TOGA ACADÉMICA se nos presenta un reto, a saber, que la vida humana buscando la complicidad del pensamiento, sin el chantaje de aquellos dioses portátiles, se vuelva más fértil. 

viernes, 8 de mayo de 2026

JAVIER GILABERT

 Estelas

Al volar, cada pájaro
va dejando una estela
que atrae levemente al que le sigue.

Es como abrir caminos en el aire.

Los padres, sin saberlo,
tratamos de imitar
esa costumbre.


MEDIO Y FIN

 A propósito del comandante de Auschwitz sobre el que conversamos el martes con mis colegas de tertulia, escuché al día siguiente a Fernando Vallespin en una conferencia sobre “Hannah Arendt, los totalitarismos y el fin de mundo común”, donde manifestó por qué ya no nos hacemos preguntas sobre los fines y solo nos dedicamos a buscar los medios para llevar a cabo lo no pensado.  Puso el ejemplo fundacional: ¿Por qué en Alemania de los años 30 nadie se preguntó por que había que matar a millones de judíos? (Fin). Y sencillamente se pusieron a ello, creando los campos de exterminio (medio) de los que al final de la guerra nadie de la población normal sabía nada.

Por mi parte me pregunto, como herederos de aquellos tiempos:

¿Por qué en la España de 2026 nos enfrentamos hasta el borde de una nueva guerra civil tipo a la de 1936 (medio), en lugar de tratar de entendernos como sería lo propio de seres de razón y de palabra (fin) que viven en una sociedad democrática.

¿Por qué los retraso del ferrocarril y los atascos de las carreteras nos ponen enervados, ahítos de rabia,  (medio)? Sin haber pensado antes porque tienen que morir cada semana miles de personas en accidentes de circulación de todo tipo (fin)

Dicho de otra manera, ¿por qué desdeña mos u odiamos lo que, y a quien, no entendemos por ser distinto (medio), en lugar de tratar de desentrañar su misterio por estar vivo delante de uno mismo (fin)?

lunes, 4 de mayo de 2026

FERNANDA NICOLINI

 UN DIOS TURQUESA

El pasto recién cortado
desprende ese aliento
de lo que fue dividido:
una parte
quedará aferrada a la tierra
la otra
será solo paja.

Tengamos la cabeza en estado de verano
no hay necesidad de pensar cuando todo brilla.

Desde la sombra aparecés en cuadro
entre árboles que alguien plantó para refrescar la siesta,
un cuerpo vigoroso que avanza
y se recorta
como si el tiempo no hubiera deteriorado tejidos
como si nunca
lo hubiera enfermado
tampoco ahora, de repente.
O es mi memoria
que fijó una foto mental.

La belleza. No es ningún secreto.
No me avergüenza decir que lo amé por su belleza.

NO STUPID PEOPLE

 La escena ocurrió como sigue. Había ido a comer a mi restaurante de cabecera cuando, de repente, alcé la vista hacia el mostrador de la misma forma y enfoque como tantas veces la había hecho anteriormente. Y como tantas veces vi lo que siempre había visto, hasta que justo un segundo antes de bajar la vista hacia el plato que me acababa de servir el camarero me fijé en un letrero donde rezaba la frase: No stupid people. El cuento de Edgar Allan Poe, la carta robada, se me echó encima sin previo aviso. Al igual que en el cuento, la mejor manera de no llamar la atención sobre la estupidez mórbida de la clientela, pensé, es poner un cartel que haga referencia a su prohibición en ese local donde posiblemente, debido a la naturaleza expuesta del lugar, no es detectada ni sospechada por los portadores endémicos de semejante virus. Lo que me llamó la atención del descubrimiento no fue el descubrimiento en sí mismo, sino la intención que ha animado al dueño y camarero del restaurante a poner el cartel. Un restaurante donde, me confesó, se juntan con frecuencia, dependiendo del día y de las horas del día, la mayor cantidad de estúpidos por metro cuadrado que quepa imaginar. Ser básico no significa ser estúpido, dijo el camarero, la estupidez deviene cuando el ser básico se cree un sabelotodo. Un fantoche. El cartel de marras, me dijo el camarero jefe, no lo quiere esconder donde posiblemente el fantoche podría  husmear, sino en el sitio más simple y visible, donde no será buscado ni sospechado. Espera el momento del colocón de la mayoría de la clientela, a partir de las doce la noche, para colgar el delantal debajo del cartel y desaparecer por unos minutos. Es cuando el cartel adquiere la máxima visibilidad.


viernes, 1 de mayo de 2026

RAUL QUINTO

 SOLA


de dónde viene lo que no puede venir

 

desde qué cuándo

 

qué es este aquí que sucede

este ahora por qué

 

esta corola de flor de vértigo

ardiendo al otro lado

de dónde viene si no puede venir

MUTACIONES EUROPEAS

 Por esta fechas se cumple el aniversario de la mutación del continente europeo de faro ilustrado de la humanidad a continente salvaje. A duras penas nos hemos rehecho económicamente, pero nos cuesta construir la unión democrática del continente. Vamos tirando fragmentariamente como Estados pero no sabemos hacerlos unidos 81 años después de que acabara la contienda que nos dejó en las ruinas. Diría que aprendamos de quienes saben convivir en democracia después de un pasado dictatorial, pero teniendo en cuanta que fuimos los europeos quien inventamos la civilización ilustrada y las tiranías más inimaginables no hay alumnos aventajados a la vista que estén en condiciones de echarnos una mano.

Si entender el beber y el comer es entender de beber y comer, entonces debemos acudir a la historia de la gastronomía que es la disciplina apropiada para tal fin.

Igualmente si entender la democracia es entender de democracia, entonces debemos acudir a la historia de la democracia que es la disciplina apropiada para tal fin. Es decir, es acudir a nuestra propia historia europea poniéndola al día en el siglo XXI.


Si los europeos, después de la segunda carnicería mundial, no hemos entendido todavía estos saberes elementales, es que tenemos un déficit de civilidad ciudadana, yo diría que insalvable a largo plazo, tal como se está poniendo el mundo con su ejemplaridad de guerra y aniquilamiento.

En esas estamos.

miércoles, 29 de abril de 2026

JULIA UCEDA

 HABLO DE LA INFANCIA

Escalera crujiente,
trozo de bosque organizado
por el que ir hasta la cumbre
de aquel desván lleno de sueños,
pájaros silenciosos
que viajan sin ruido.
Sobre ti estaba el premio
cubierto por el polvo
y lo muerto vivía
para mí, en mis ensueños.
Hogar sin sótanos,
todo aquello era hermoso
porque estaba creando su recuerdo;
viviéndote, sentía
que de algún modo ya te recordaba.
Y siempre que te acercas
entre la niebla, oigo
cómo se queja suavemente,
enmohecido por las lluvias,
el pesado cerrojo de una verja.
La del jardín acaso.

INSOMNIO

 Quien sabe si sueña o vela teniendo en cuenta que esta vez no la oigo llorar. Cada vez que por motivos laborales duermo en casa de mi amigo Anselmo no para de repetírmelo desde que nació su hija: alguien despierto a esas horas de la madrugada es un sujeto fuera del sistema, un peligro para sí mismo y para los demás. No me atrevo a pedirle que me aclare si semejante sentencia se la inspira sus horas de insomnio o las de su hija. Si esa claridad que muestran sus palabras es fruto del desasosiego por no poder dormir o proviene de la firme convicción que la nueva inquilina de su alcoba le está dibujando el futuro más allá de sus llantos. 

viernes, 17 de abril de 2026

ERNEST HENLEY

 INVICTUS 


En la noche que me envuelve,
negra, como un pozo insondable,
le doy gracias al dios que fuere,
Por mi alma inconquistable.

En las garras de las circunstancias,
no he gemido, ni he llorado.
Bajo los golpes del destino,
mi cabeza ensangrentada jamás se ha postrado.

Más allá de este lugar de ira y llantos,
acecha la oscuridad con su horror,
Y sin embargo la amenaza de los años me halla,
y me hallará sin temor.

Ya no importa cuan estrecho haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve mi espalda,
Soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma.

HABERMAS, IN MEMORIAM

 Ha muerto Jürgen Habermas, el filósofo alemán que formuló la “Teoría de la racionalidad comunicativa.” Es por eso que, a mi entender, viene a cuento recordarlo en estos mentideros contemporáneos de la comunicación humana que son las redes sociales.

Habermas escribe, entre otras cosas, que afirmar que el uso del lenguaje no implica el entendimiento humano es incurrir en una abismática contradicción. Entonces, ¿para que hablamos?
Para el filósofo alemán cualquier acto de habla formula de manera implícita tres presupuestos: 
1 que decimos la verdad; 
2 que decimos lo correcto dentro del marco normativo en que nos encontramos; 
3 que hablamos sinceramente.

Con la que está cayendo, que Jürgen Habermas descanse en paz.

martes, 14 de abril de 2026

BÁRBARA ALÍ

 Carta 10

No es desmalezando el bosque
como vamos a llegar a encontrarnos
es quizás caminando a tientas
lo vi en un sueño
yo iba con mi hocico inquieto
en mitad de la noche
tanteando las hojas secas
vos del otro lado
aguzabas el olfato
para alcanzar el perfume
de mi sangre caliente
ninguno de los abría los ojos para ver.
Caminar con los ojos cerrados
dicen que es la forma
en que los equilibristas
se sostienen en la cuerda floja.

CLUB DE LECTORES ADULTOS 53

En una de sus “cartas a Theo”, Vincent van Goth escribe: “Si uno está bien de salud, es preciso poder vivir de un trozo de pan, trabajando toda la jomada, teniendo todavía la fuerza de fumar y de beberse un vaso, esto es necesario en esas condiciones. Y sentir, sin embargo, claramente en lo alto las estrellas y el infinito. Entonces la vida llega a ser casi fascinante. ¡Ah!, aquéllos que no creen en el sol de aquí son bien impíos.”


Aunque les parezca mentira a los lectores adultos de espíritu tribal, cuanto más se relacionan en el Club de Lectores Adultos ajenos y distintos más claramente emergen las semejanzas que nos unen. Sin embargo, casi ningún lector adulto tiene el menor interés por colocarse en una situación ideal de comunicación ni abundan quienes se esfuerzan por usar honestamente la razón pública para intercambiar argumentos racionales con los otros lectores respecto al libro que han leído.


Lo que quiero decir es que en esto de los clubs de lectores adultos, en fin de la lectura, también se cumple aquello que ya se cumple en el ámbito de lo político, lo social y lo económico, a saber, es posible —incluso probable— que nuestro país no dé para más, organizado como está como un modelo de negocio. Visto así la correlación que hay entre creer saber mucho (internet) y no aprender nada es muy alta. Pueden trasmitirte muchos datos y conocimientos vinculados a habilidades profesionales (así serás un mando intermedio) o puede que no te transmitan nada de eso (así serás un esclavo más del sistema productivo), pero en los dos casos no tendrás un carácter previo formado.


Aprender es lo que te atraviesa, lo que te construye el carácter, lo que te da una ética. Es decir, una actitud ante la muerte, el dolor y la pérdida, que son cosas para ganarte tu vida y que deberían formar parte inexcusable de cualquier diseño curricular de aprendizaje junto a las habilidades sociales y profesionales para ganarte la vida. Pero con un móvil en una mano y un perro en la otra hemos llegado a ser unos grandes ignorantes empoderados. En esas estamos, ya digo, como país no damos para más. 

miércoles, 8 de abril de 2026

JAIME SILES

 Lo real

¿Qué importa que las rosas
sean tiempo temblando?
¿Qué importa que las horas
se deshagan en vano?
Lo real es tan solo
lo que pasa a tu lado.
Lo real no es la seda.
Lo real no es el ébano
que ilumina en la noche
lo que está agonizando.
Tú eres solo una gota
de un instante lejano
de ti mismo, y tu yo,
el eco de tus pasos
que suena —¿dónde, dónde?—
cada vez más borroso,
cada vez más borrado.


CLUB DE LECTORES ADULTOS 52

 El problema de los Clubs de Lectores Adultos CLA es que solo son adultos los narradores de las lecturas que se comparten, mientras que la mayoría de los lectores que asisten siguen siendo niños muy distraídos. Saben leer únicamente de forma mecánica, esto es, como el aprendizaje propio de la alfabetización escolar primaria. Parece mentira pero muchos de los lectores que asisten a los club de lectores de adultos no tienen otra visión de la lectura narrativa que ese mecanicismo, que lo mismo les vale para leer un prospecto farmacéutico, que los apuntes tomados en clase para sacar un cinco en el examen, que leer las noticias de cada mañana para saber cómo va el mundo. Etc. En el CLA no se busca agradar a nadie ni ser complaciente con nadie; se busca ser escuchado con respeto. Aquí surge un problema etimológico, que significa ser escuchado con respeto. En una sociedad dualista (la famosa polarización política) como la nuestra que promueve la incompatibilidad de sentido y la reducción cognitiva, ese ser escuchado con respeto se traduce automáticamente como dame la razón o te corto las piernas, dicho así exageradamente. Leer una novela o un cuento requiere estar a la altura del esfuerzo intelectual que le ha llevado construirla al autor o autora de aquellos. Si no es así no saldremos de la cháchara o el cotilleo en las reuniones de los club de lectores de adultos. No se busca que el cuento o la novela tengan la misma Fe que el lector adulto tiene respecto al mundo, sino comprobar cómo la literatura da Fe de ese mismo mundo. Creyente o Lector Creativo: aprender y estar entre los otros.¿Que hacer para salir de este embrollo? El que mejor lo ha explicado ha sido, a mi entender, Richard Ford en su libro “Flores en las grietas”. Dice así: La creación literaria (Lectura y Escritura) consiste en estar en el filo peligroso de las cosas. Es por ello que El arte de la Lectura y la Escritura es débil, optativo y precario.Y el club de lectores adultos debería ser un reflejo sin complejos de esa debilidad y precariedad. Pues no hay otra forma de decir cómo es la vida, cómo el azar o el destino trata a la gente, que contando una historia. Ante la ficción, en general, no podemos decir más que sí, así es como la vida sucede. Para bien o para mal, claro está.

lunes, 6 de abril de 2026

CÉCILE COULON

 El muro 

Un cántico de nada
por esta bicicleta dormida contra un muro
sobre el que, de niño,
jugabas seguramente a andar recto,
con los brazos en cruz
como si el cielo agarrara tus dedos por cada lado,
y en la sonrisa que tu alegría y tu concentración
modificaban a medida que avanzabas,
tú no sabías todavía
que serías amado y que amarías
de las más bella de las maneras:

en silencio
para proteger aquello que es cierto.

LA OPERACIÓN

 ¡Ojalá aprenda a hablar pronto! una vez que salga de la anestesia y la operación siga el curso previsto por los doctores. Antes de la operación de garganta sabia que tenia un cuerpo como sabía que existía el planeta Plutón, a saber, porque los expertos del espacio y de la anatomía humana así se lo habían dicho. Las palabras que pronunciaba igualmente eran fruto de lo que había oído a sus padres y amigos. En fin, que sabía que era propietario de una vida que se encarnaba en su cuerpo y heredero de un mundo que lo hacía en las palabras. Me dejo dicho por escrito que si no salía vivo de la operación, no le publicara nada de lo que había escrito. Si le hago caso, el paso de su cuerpo por el mundo habrá sido en vano. No sé qué hacer.

miércoles, 1 de abril de 2026

JOHANN W. GOETHE

 Amor sin descanso

¡A través de la lluvia, de la nieve,
A través de la tempestad voy!
Entre las cuevas centelleantes,
Sobre las brumosas olas voy,
¡Siempre adelante, siempre!
La paz, el descanso, han volado.

Rápido entre la tristeza
Deseo ser masacrado,
Que toda la simpleza
Sostenida en la vida
Sea la adicción de un anhelo,
Donde el corazón siente por el corazón,
Pareciendo que ambos arden,
Pareciendo que ambos sienten.

¿Cómo voy a volar?
¡Vanos fueron todos los enfrentamientos!
Brillante corona de la vida,
Turbulenta dicha…
¡Amor, tu eres esto!

LOS JUEVES, MILAGRO

 Todos los jueves se pone en la puerta del supermercado con su traje de indigente y su cartelito sujeto con las dos manos, donde aparece escrita la frase que, a su parecer, lo legitima como tal indigente: los jueves, milagro. Suele estar sentado y entre los dos pies coloca un platillo donde el cliente del supermercado si tiene a bien puede dejar unas monedas como signo de su apoyo y reconocimiento. Hasta aquí una puesta en escena, que se ha convertido en un clásico de la perfomance de la pobreza en las grandes ciudades. Dime lo que entiendes de eso que atiendes y te diré quien eres. El dinero sigue teniendo ese valor civilizatorio, si aceptamos que la hipocresía forma parte del carácter humano así en la paz como en la guerra. Ahora bien, si me atengo a los estudiantes del instituto que hay enfrente del supermercado que están sentados alrededor de una mesa que hay al lado del indigente comiendo el bocadillo de recreo, parece que no entienden nada pues atienden menos. Están a lo suyo, como no puede ser de otra manera, cumpliendo a rajatabla el mandato del artículo primero de la inexistente ley educativa. Antes de entrar al supermercado a comprar la barra diaria de pan, me coloco de forma equidistante entre el mendigo y los adolescentes por ver si el triángulo equilátero que formamos tiene alguna influencia en las conductas de quienes allí estamos. Para ello me inspiro en la figura  de la virgen de la película del mismo nombre que el rótulo del cartel del indigente, y que rodó en su día Luis García Berlanga. La película de basa en un plan: organizar una "aparición mariana", como la de Lourdes, que atraiga al turismo y a los devotos. Mi plan es que la aparición geométrica que dibuja mi presencia activa pueda atraer la atención de los despistados estudiantes en beneficio del indigente. Que imperturbable no deja de insistir con su cartel en bandolera: los jueves, milagro.


sábado, 28 de marzo de 2026

MAY SARTON

 Porque lo que más deseo es permanencia

Porque lo que más deseo es permanencia,
el largo, relajado y continuo flujo
de ríos subterráneos sin sentido,
que alimenta los paisajes áridos con su azul-
poesía, plegaria, o llámala como quieras
que libera el difícil acto del deseo
y hace al mundo entero a la vez eterno y quieto-
concentro mi mente en el trabajo diestro y el oficio,
concentro mi corazón en la amistad, ardua y ligera
contra el feroz parpadeo encendido del azar
y todas las sensaciones abiertas en un atisbo.
Oh azul Atlántida donde los marinos sueñan
a sus muchachas en la espuma y bajo las olas-
me muevo en otro rumbo. No bajaré la vista.
Porque lo que más deseo es permanencia,
lo mejor es enterrar ahora este fuego,
guardar la llama dentro, sin sentido,
donde arden y fluyen los fuegos ocultos y los ríos,
crear un mundo que sea intenso y quieto.
Llego a ti con la mirada franca.
No son horas de fuego sino años de alabanza,
la copa llena hasta el borde, completamente llena,
pero alzada en equilibrio para que ninguna gota se derrame.

KAFKA EN URGENCIAS

 Sin saber cómo y por qué una tarde del primavera la doctora K , suplente enfadada del centro de atención primaria de mi barrio, envío a mi mujer al servicio de urgencias del hospital más cercano, pues había detectado una amenaza de hospitalización debido a que sus índices de saturación respiratoria eran muy bajos. La doctora K antes de dirigirse a mi mujer pidiendo que le dijera lo que le pasaba, no quiso evitar hacernos partícipe de su enfado; tal cabreo consistía en que la habían llamado la noche anterior para que se presentara en el centro de atención primaria donde estábamos, llamada que había colmado su paciencia profesional itinerante pues era reiterativa en los últimos meses sin que ninguna autoridad sanitaria ni de otra índole le diera una explicación razonable al respecto. Mientras tanto, mi mujer no había hecho nada malo para tener que soportar semejante enfado y sus consecuencias no deseadas en forma de arresto hospitalario, tal y como le había sugerido la doctora K. Al contrario, durante la semana anterior había cumplido a rajatabla el tratamiento contra una incipiente neumonía que la doctora que la atendió le diagnosticó después de una minucioso auscultación, en ese mismo servicio de urgencias. Un tratamiento a base de antibióticos, aerosoles y demás fármacos, prescritos en los protocolos clínicos y hospitalarios para combatir los efectos nocivos de aquella. 

El caso fue que nos presentamos con la hoja que nos dio la doctora K enfadada en la sala de urgencias del hospital. No sin ocultar nuestro temor que allí mi mujer fuera hospitalizada, nada más entregar el papel de la doctora K enfadada a la funcionaria de urgencias del hospital. Casi cinco horas después, afortunadamente, mi mujer y yo pudimos comprobar que no fue así. Al parecer el enfado de la doctora K había influido en la medida de los índices de saturación respiratoria al insertarle el aparato de medición en el dedo índice de mi mujer de manera inadecuada. Aun así, al abandonar el hospital con todos los papeles en regla y la conciencia tranquila de que la incipiente neumonía de mi mujer iba camino de su desaparición, las sombras de Joseph K y Gregorio Samsa que nos habían acompañado durante todas esas largas horas de espera, todavía iban detrás en los asientos del coche en el que volvíamos de vuelta a casa.


lunes, 23 de marzo de 2026

LORD BYRON

 Canción del corsario

En su fondo mi alma lleva un tierno secreto
solitario y perdido, que yace reposado;
mas a veces, mi pecho al tuyo respondiendo,
como antes vibra y tiembla de amor, desesperado.

Ardiendo en lenta llama, eterna pero oculta,
hay en su centro a modo de fúnebre velón,
pero su luz parece no haber brillado nunca:
ni alumbra ni combate mi negra situación.

¡No me olvides!… Si un día pasaras por mi tumba,
tu pensamiento un punto reclina en mí, perdido…
La pena que mi pecho no arrostrara, la única,
es pensar que en el tuyo pudiera hallar olvido.

escucha, locas, tímidas, mis últimas palabras
-la virtud a los muertos no niega ese favor-;
dame… cuanto pedí. Dedícame una lágrima,
¡la sola recompensa en pago de tu amor!…

LA OTRA ATENCIÓN

 Esa contradicción me abruma debido a que me hace sentir que dejo de ser yo mismo. Me ocurre con frecuencia. Esta vez procuré poner otra forma de atención hacia lo que sucedía. Yo estaba mirando el vuelo de un pájaro del que me atraía su actitud de carroñero, aunque no lo era. A la mujer la vi venir como si estuviera buscando algo. Pronto advertí que era un banco de madera e hierro forjado que estaba colocado cerca de un alto ciprés, el único ser vivo que, dicen, cree verdaderamente en Dios. La mujer se sentó en el banco y miró hacia el cielo, donde el pájaro seguía simulando que era un carroñero a la busca de su festín y el ciprés señalaba la trascendencia. La mujer abrió un libro y se puso a leer. Entonces la sabiduría que esconde la vida unió sin pedirme permiso y de forma inesperada, al pájaro, al banco, al ciprés donde me apoyaba y al libro que la mujer leía entre sus manos. 


sábado, 21 de marzo de 2026

ALFONSINA STORNI

 PAZ

Vamos hacia los árboles… el sueño
se hará en nosotros por virtud celeste.
Vamos hacia los árboles; la noche
nos será blanda, la tristeza leve.
Vamos hacia los árboles, el alma
adormecida de perfume agreste.
Pero calla, no hables, sé piadoso;
no despiertes los pájaros que duermen.

YO SOY BÁSICO

 La mujer joven a la que ahora me refiero, corre por el asfalto del pueblo donde vivo con esa soltura e ímpetu que Frances Ha usa cuando la vemos correr sin justificación ni destino aparentes por las calles de Nueva York. Como esta aquella corre con el afán básico de derrochar toda la energía que le sobra por el hecho de tener poco más de veinticinco años. Como Frances Ha tiene estilo de atleta y todos lo días me saluda cuando me cruzo con ella en mi paseo matinal. En parte como homenaje a ese saludo, que no deja de ser un reconocimiento, he vuelto a ver la peli del director Noah Baumbach, “Francés Ha”, y también para seguir dándole vueltas a la frase de marras que traje a colación en la entrada anterior, “es que yo soy muy básica”. No la dicen literalmente la protagonista y sus colegas pero la peli tiene la estructura de una fábula moderna sobre la juventud, la amistad, la ambición, la lealtad y el optimismo. Vamos, lo básico para transitar, sin tener que pensar en el suicido, entre los 18, mayoría de edad, hasta los 27, las edad del club de los suicidas famosos. Frances y sus amigos tienen 27 años, año arriba año abajo. El espectador los conoce en ese momento en que ve que no quieren suicidarse, pero también no quieren seguir siendo unos tipos básicos. Frances, a pesar de su sentimiento post básica, intenta cumplir su sueño de ser bailarina en una compañía de danza de Nueva York. Vive con su mejor amiga Sophie, y disfruta básicamente de la vida con alegría y despreocupación, pese a que desea mucho más de lo que tiene y su espíritu inocente y básico no es precisamente ideal para sobrevivir en la jungla neoyorquina. Pero ahí la dejamos, corriendo y dispuesta a sobrevivir con éxito en la capital americana. Mientras tanto la de mi pueblo sigue corriendo cada mañana sin temor a que algún depredador le surja en el camino y le interrumpa su alegría de vivir.


miércoles, 18 de marzo de 2026

MANUEL GARCÍA

 LA GRAN CIUDAD

Berlín no es la ciudad, es una herida
que duele, es una llama no apagada.
Si miras bien, mortal, verás en cada
piedra la sombra de otra detenida.

El hombre es hombre y, por lo tanto, olvida
y vuelve a construir y, en su jornada,
donde hubo ruinas pone nueva vida
y pone ruinas donde no hubo nada.

El hombre empuja, rompe, salta, siente,
construye, vibra, sueña, cruje, estalla,
y en ese hueco pone la simiente

donde ayer solo cupo la metralla.
Berlín no es la ciudad, es la siguiente
espiga tras el campo de batalla.

ETERNO RETORNO

Una de las cosas que tiene hacer el mismo recorrido a pie, cada mañana, es que se puede experimentar esa frase tan popular y  tan nietzscheana. Me refiero, como no, al dictum del filósofo alemán sobre el eterno retorno, que le sirvió para reflexionar sobre el paso del tiempo en una época en la que Fe en el progreso era indiscutible. Hay un puñado de tipos que cada mañana me encuentro, con escasas variaciones, en los mismos sitios del camino. No los quiero ver - o me cuesta hacerlo, por mas voluntad que le eche al asunto - como eslabones repetidos de una escalera infinita hacia el más allá, donde los predicadores del progreso vaticinan que se encuentra la tierra prometida exenta de conflictos y otras maldades humanas. Los veo más bien como apologetas silenciosos del eterno retorno.

Uno de esos tipos es el vigilante de las cámaras del supermercado, epítome bien acabado, pienso yo, del eterno retorno. Aparentemente ve siempre lo mismo y a los mismos. Y sin embargo él se ve así mismo como el mejor vigilante de todo el progreso que cabe en esa forma eterna de repetición. Lo veo cada mañana al entrar a comprar el pan, a la vuelta de la caminata, y parece un tipo básico para el puesto que le han encomendado. Hoy se oye con orgullo, como un mantra, la expresión “es que yo soy muy básico”, lo cual me hace pensar que el mundo se ha simplificado o que el humano se ha infantilizado. Lo primero me cuesta creerlo, dado como va eso que para resumir llaman la geopolítica, disciplina de la que junto al fútbol, paradogicamente, mas se habla en todos los foros de dentro y fuera de las redes sociales. 

lunes, 16 de marzo de 2026

LUCIANA REIF

 Voy construyendo la soledad

como un galope, soy
Juana de Arco,
bella y majestuosa
arriba de mi caballo.
Alrededor mueren
y renacen los hombres,
no es su amor lo que me hace
valiente, es ser quien soy
a pesar de ellos, conservar en mi centro un corazón
capaz de dar batalla.

LA VIDA SABIA

 La vi venir hacia donde yo estaba parado mirando el vuelo de un pájaro que me llamaba su atención, pues no siendo una carroñera lo parecía. Son situaciones que se repiten, pero yo siempre imagino con temor que la improbable carroñera está esperando que me descuide para abalanzarse sobre mi. A la mujer la vi venir, digo, despacio como si estuviera buscando algo. No era el pájaro que atraía solo mi atención, era, también, lo tenia detrás de mi, un banco de madera e hierro forjado que estaba colocado al lado de un árbol, un alto ciprés creo. La mujer se acercó donde yo estaba, yo me aparté unos metros y ella se sentó en al banco. Miro hacia el cielo donde el pájaro seguí simulando que era un carroñero a la busca de su festín. La mujer abrió el libro y se puso a leer por la página donde lo había dejado. Yo me apoyé en el árbol y aunque pudiera parecer improbable - como que el pájaro que recaba mi atención fuera un carroñero - sí nos atenemos a cómo nos tratan con sus obscenas palabras los adictos a los medios de desinformación, la sabia placidez que tiene la vida surgió de forma inesperada entre el banco donde se había sentado la mujer, el árbol donde me apoyaba y el libro que aquella tenía entre sus manos. 

viernes, 13 de marzo de 2026

ALFONSO ARMADA

 DIARIO DE NOCHE

La noche del solsticio

llegó preñada de barcas iluminadas,

no de una certeza más

de la señal injusta de vivir.

Una estrella

abierta como un bar íntimo para cada hombre.

OBVIEDAD

 El pueblo donde vivo está situado en la falda de una montaña que debe tener algo más de mil quinientos metros de altura sin llegar a los dos mil. Y debe ser así desde el último movimiento geológico hace muchos miles de años. De otra parte el tiempo dentro del cual está enmarcada nuestra vida está dividido convencionalmente en veinticuatro horas. Lo que quiero decir con ello es que mi vida, y por extensión nuestras vidas, se encuentran encuadradas en dominios espacio temporales estables. Y esto es lo que percibo cada mañana cuando me hago mi caminata. Una forma de percibir a la que se acopla una forma de atención a lo que me voy encontrando en el camino. Ni que decir tiene que esa percepción y esa atención se encuentran enmarcadas también dentro de sus dominios espacio temporales. Y, por supuesto, las palabras que traten de dar cuenta de lo que percibo y en lo que me fijo. Todo esto parece una obviedad que no haría falta mencionar, pero la experiencia me dice lo contrario. Ni somos conscientes del paradigma espacio temporal en el que vivimos, ni, menos aún, del de las palabras que utilizamos para movernos por donde sea que transite nuestra vida. El resultado de todo es la incomunicación existente, que es más hiriente cuando todo el mundo no deja de hablar tiñendo sus palabars con una obviedad absoluta.

miércoles, 11 de marzo de 2026

IDA VITALE

 ACCIDENTES NOCTURNOS

Palabras minuciosas, si te acuestas
te comunican sus preocupaciones.
Los árboles y el viento te argumentan
juntos, diciéndote lo irrefutable
y hasta es posible que aparezca un grillo
que en medio del desvelo de tu noche
cante para indicarte tus errores.
Si cae un aguacero, va a decirte
cosas finas, que punzan y te dejan
el alma, ay, como un alfiletero.
Sólo abrirte a la música te salva:
ella, la necesaria, te remite
un poco menos árida a la almohada,
suave delfín dispuesto a acompañarte,
lejos de agobios y reconvenciones,
entre los raros mapas de la noche.
Juega a acertar las sílabas precisas
que suenen como notas, como gloria,
que acepte ella para que te acunen,
y suplan los destrozos de los días.

INDECISIÓN

 Hoy cambié el recorrido de mi paseo mañanero por acompañar a mi mujer, que le molestan los ruidos automovilísticos del recorrido que hago solo habitualmente. Ciertamente hay menos ruido y nulas probabilidades de que te topes con un control de la guardia de tráfico, que últimamente tiene un afán de productividad inusitado. Sin ir más lejos, el día anterior me topé con unos de esos controles policiales que colapsan el tráfico en una de las rotondas que hay en mi recorrido andarín habitual. Pasé de largo. Pero luego me enteré en la frutería, que el mencionado control era para averiguar en qué estado de actualidad se encontraban las iTV de los automóviles que por allí pasaban. La presencia de toda esa algaravía me sacó de lo que se había instalado en mi mente nada mas comenzar a caminar. En la noche anterior había visto la película “Tal como éramos”, de Sidney Pollack, que sitúa la acción narrativa en los inicios de la Segunda Guerra Mundial, cuando 

EE UU está a punto de entrar en la contienda. Y lo que ocupo mi mente fue aquello del eterno retorno en nuestras vidas. Hoy como ayer la guerra llama a la puerta de nuestras cómodas vidas, y lo hace a través de los chismes electrónicos que jalonan nuestros confortable patrimonio hogares. Hoy como ayer existen tipos como Hubbell Gardiner, chico guapo e inteligente que le gusta disfrutar de la vida antes que comprometerse en la solución de sus injusticias. Y como Katie Morosky, que es una chica inteligente que tiene unos ideales muy claros sobre un mundo mejor y más justo para todos, y lucha por ellos sin esconderse ni venirse abajo en un sitio en el que nadie piensa como ella. A los metros de la rotonda donde se encontraba la algaravía, dudé entre permitirme seguir siendo feliz con mis ensoñaciones con la peli Hubbell y Katie, o interesarme por lo que estaba ocurriendo en el control de la policía. Si seguía lo primero cabía la posibilidad que hiciera una comparativa con la situación geopolítica presente y mi euforia cinematográfica descendiera apreciablemente. Si optaba por la segunda opción, me acabaría metiendo de coz y hoz en la sordidez de la actualidad cotidiana doméstica. 

martes, 10 de marzo de 2026

MARÍA ÁNGELES MAESO

 No ha sido un mal sueño mal atado

en una cuerda de ciegos, solo
son noches en las que no se ve
quién va delante y quien va detrás.
Supones que has aplastado algo,
un puñado de paja o un pequeño
animal que ha hecho temblar al coche.
Pasada la curva, vuelves a la mancha,
para oírte repetir que ira o saña
están descartadas, pero la mosca
que zumbó sobre Duras te alcanza:
La muerte de cualquiera es la muerte entera.

CLUB DE LECTORES ADULTOS 51

 Nosotros los estupendos tenemos que ser performativos, porque sino perderíamos la sensación de ser estupendos, ya que en el fondo del fondo de nosotros no hay nada más que nuestra condición de ser per1formativo, a saber,  hablar y hacer y ser estupendas. Sea todo para salvar nuestro colosal Ego - inasequible a cualquier horizonte de inteligibilidad que no sea el mismo Ego - en conversaciones vistosas: esas simetrías con apariencia de orden en el uso de las palabras que tanto nos embelesan. Dilema contemporáneo: no me confundan que te escuchen con que te adulen. Lector callado o lector conversador, sitiados por esa marea de consumidores charlares y cotillas de todo lo que se mueve. Cuál es la legitimidad del lector callado para hablar entre los conversadores. 

Si no podemos cambiar el rumbo del mundo: 

*No nos aliniemos de inmediato con nuestra tribu para tener garantizado el disparo contra el enemigo nada más levantarnos. Ya sabemos que a nuestra proverbial cobardía y comodidad le sienta mejor siempre disparar, sin arriesgar cada mañana, contra un sátrapa o contra lo que sea que tenga su forma o estructura. 

*Aliniémonos a favor de la jodida incomodidad de tratar de entenderse entre los iguales que son a su vez los distintos en la misma comunidad democrática. *Cambiemos al menos la forma de hablar de aquel rumbo, y dejemos de estar siempre aupados a la grupa de las dicotomías intratables que solo piensan en aniquilar al contrario. 

*Cambiemos, en fin, la forma de conversar para entender lo que nos pasa, que no es otra cosa, como dijo el filósofo, que no sabemos lo que nos pasa en esa deriva en la que nos encontramos.