jueves, 18 de junio de 2026

DESCOLONIZACIÓN

 La palabra que pone en marcha las siguientes palabras es descolonización. De nuevo el anarquismo de Mateo Morral - refractario a todo tipo de autoridad menos la que representa su forma de ver el mundo - asoma su nariz por diferentes ventanas para arreglar los injusticias del mundo en el sigo XXI. En esta ocasión denuncian que la injusticia es contra los que no son escuchados, o sea la injusticia que padecemos todos los seres humanos en esta época de máxima conectividad maquinal y nula comunicación humana. A saber, al mismo tiempo que estamos conectados de manera intermitente, no podemos comunicarnos, es decir, no podamos ser escuchados. Por lo que estamos confundidos y a la deriva, eso sí, con la panza llena y la tarjeta de crédito caliente. Lo cual, a diferencia de los que no son escuchados en África, es una cuestión de grado material no de naturaleza espiritual. Aunque los descolonizadores piensan lo contrario.

El cambio de naturaleza si se ve, en cambio, en que los descolonizadores siguen jugando en la liga de la urgencia de los indignados u ofendiditos propia de la actualidad y no en la liga de lo importante propia de más allá de la actualidad. Dicho de otra manera, los descolonizadores ponen la reflexión y el debate de las ideas en la urgencia de la actualidad ideológica geopolítica no en lo importante de las fuerzas íntimas que nos mueven entre los otros y que nos elevan o destruyen el carácter.