FOTOGRAFÍAS DE 1976
Ojos tristes, serenos, casi dulces,
buscando dignidad
frente al dolor del mundo y frente a la hermosura;
lluvia en el corazón todas las tardes
en un jardín de herrumbre, rosas rojas
y algunas octavillas,
también este muchacho que aquí véis
fui, al parecer, yo mismo.
