La poesía no pertenece a los libros
La poesía pertenece al sonido
al aire que son las palabras
más allá del ícono
del símbolo y el significante
la palabra está encarnada en la vida
y la poesía encarnada en la existencia
La poesía no pertenece a los libros
La poesía pertenece al sonido
al aire que son las palabras
más allá del ícono
del símbolo y el significante
la palabra está encarnada en la vida
y la poesía encarnada en la existencia
Un tierno abrazo es una de esas expresiones que me evocan las carencias expresivas que padecemos en la época de la racionalidad maquinal. Tengo una conocida de esas que dice, por ejemplo, que lo de Donald Trump es una penosa enfermedad, pero a la hora de expresar su amor por la naturaleza dice que se siente sendembos, senderista emboscada. Trato de convencerla, tal y como está el patio, que lo de penosa enfermedad es más propia para el amor por la naturaleza, pues no se despega un ápice de su origen romántico, tan alejado de nuestra época digital. Dejando el acrónimo para Trump, por ejemplo, AbuPaCo, abusador de patio de colegio, que posee una eufonía animal sin domesticar que le sienta como un guante a su mano de especulador inmobiliario. Pero mi conocida es muy suya, como Trump y la naturaleza, y prefiere, eso dice, dejar las cosas en su verdadero sitio.
Ya pasó la noche para el cielo
sigue demostrando su altura1 Samuel Beckett, le escribe en una carta a un amigo.
“Estoy escribiendo una obra donde la gente se puede mover, pero no puede ir a ningún sitio”.
2 Richard Ford escribe en su libro “En palabras sencillas”, que acabo de leer:
“El poeta Auden afirma que, al leer cualquier poema, lo primero que le interesa es establecer la noción del bien en el poema. Él creía que todas las obras de arte, independientemente de su perspectiva, operan en relación con alguna noción del bien. El bien logrado. El bien ignorado. El bien derrotado. El bien triunfante. Pero no puede faltar una idea del bien, aunque no podamos especificar cuál es esa idea.”
3 El tener un ideal perdurable pienso que es una forma de mantener una relación con el bien. ¿Hans Castorp en Davos sigue a Beckett o a Auden.? ¿Y nosotros los lectores? Yo quiero pensar que Castorp y nosotros seguimos al inglés Auden, pero la cita de Beckett es muy vigente hoy en día, que es cuando estamos leyendo “la montaña mágica.” ¿Podría sugerirse que el mal hoy es la consecuencia de no poder ir a ningún sitio? O dicho de otra manera, ¿hoy el mal es la banalidad del bien (buenismo)? En esas estamos.
Ojos claros, serenos
Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué, si me miráis, miráis airados?
Si cuanto más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis, miradme al menos.
La existencia de uno mismo depende de lo que crean y piensen quienes te rodean. Esto no se debe entender como que el infierno son los otros, sino que es un efecto inevitable del hecho de vivir juntos. Cuando llegué al pueblo iba acompañado de semejante prejuicio Para sus vecinos solo era el miembro de una empresa de extracción de gas que les iba a comprar la tierra donde vivían para perforarla y hacer caja. Así rezaba la voz del ecologismo militante en el interior de sus conciencias. Aunque sabia, por propia experiencia en mi pueblo natal, que lo que yo les proponía era una llamada para salir de su previsible decadencia, no tenía ni idea de como dar con la fuente de lo que sentía y trasmitírselo. Al final, no supe cómo evitar el “choque de trenes” de la ambición de unos y la pobreza de los otros.
LA VAMPIRA
No vampiresa sino vampira.
Dracularia desde la estaca a la astilla
surge con atavíos de niebla absoluta
merodea el territorio de los machos alfa.
Hollines y alquitranes derraman a sus pies
un manto umbroso de murciélaga.
Ocurre que el manjar predilecto
para saciar sus entrañas
es la pútrida sangre de los malvados.
Hermana, puedes salir de casa
ni el coco ni el hombre del saco
volverán a asustarte, niña.