LO ETERNO SE ACABÓ
Ahora toca admitir lo inadmisible,
aprender a olvidar lo inolvidable,
tener que soportar lo insoportable,
intentar comprender lo incomprensible.
Prescindir de lo que era imprescindible,
tener que poner nombre a lo inefable,
sinvivir sin amor y ser amable.
Como buen ciego darse a lo invisible.
Hoy pongo en discusión lo indiscutible.
Me presentan a gente impresentable.
Debo decir que sí y sentir que no.
Tengo que hacer posible lo imposible.
Estar donde no está lo que era estable.
Aceptar que lo eterno se acabó.
