Lo real
¿Qué importa que las rosas
sean tiempo temblando?
¿Qué importa que las horas
se deshagan en vano?
Lo real es tan solo
lo que pasa a tu lado.
Lo real no es la seda.
Lo real no es el ébano
que ilumina en la noche
lo que está agonizando.
Tú eres solo una gota
de un instante lejano
de ti mismo, y tu yo,
el eco de tus pasos
que suena —¿dónde, dónde?—
cada vez más borroso,
cada vez más borrado.
