miércoles, 8 de abril de 2026

CLUB DE LECTORES ADULTOS 52

 El problema de los Clubs de Lectores Adultos CLA es que solo son adultos los narradores de las lecturas que se comparten, mientras que la mayoría de los lectores que asisten siguen siendo niños muy distraídos. Saben leer únicamente de forma mecánica, esto es, como el aprendizaje propio de la alfabetización escolar primaria. Parece mentira pero muchos de los lectores que asisten a los club de lectores de adultos no tienen otra visión de la lectura narrativa que ese mecanicismo, que lo mismo les vale para leer un prospecto farmacéutico, que los apuntes tomados en clase para sacar un cinco en el examen, que leer las noticias de cada mañana para saber cómo va el mundo. Etc. En el CLA no se busca agradar a nadie ni ser complaciente con nadie; se busca ser escuchado con respeto. Aquí surge un problema etimológico, que significa ser escuchado con respeto. En una sociedad dualista (la famosa polarización política) como la nuestra que promueve la incompatibilidad de sentido y la reducción cognitiva, ese ser escuchado con respeto se traduce automáticamente como dame la razón o te corto las piernas, dicho así exageradamente. Leer una novela o un cuento requiere estar a la altura del esfuerzo intelectual que le ha llevado construirla al autor o autora de aquellos. Si no es así no saldremos de la cháchara o el cotilleo en las reuniones de los club de lectores de adultos. No se busca que el cuento o la novela tengan la misma Fe que el lector adulto tiene respecto al mundo, sino comprobar cómo la literatura da Fe de ese mismo mundo. Creyente o Lector Creativo: aprender y estar entre los otros.¿Que hacer para salir de este embrollo? El que mejor lo ha explicado ha sido, a mi entender, Richard Ford en su libro “Flores en las grietas”. Dice así: La creación literaria (Lectura y Escritura) consiste en estar en el filo peligroso de las cosas. Es por ello que El arte de la Lectura y la Escritura es débil, optativo y precario.Y el club de lectores adultos debería ser un reflejo sin complejos de esa debilidad y precariedad. Pues no hay otra forma de decir cómo es la vida, cómo el azar o el destino trata a la gente, que contando una historia. Ante la ficción, en general, no podemos decir más que sí, así es como la vida sucede. Para bien o para mal, claro está.