sábado, 21 de marzo de 2026

YO SOY BÁSICO

 La mujer joven a la que ahora me refiero, corre por el asfalto del pueblo donde vivo con esa soltura e ímpetu que Frances Ha usa cuando la vemos correr sin justificación ni destino aparentes por las calles de Nueva York. Como esta aquella corre con el afán básico de derrochar toda la energía que le sobra por el hecho de tener poco más de veinticinco años. Como Frances Ha tiene estilo de atleta y todos lo días me saluda cuando me cruzo con ella en mi paseo matinal. En parte como homenaje a ese saludo, que no deja de ser un reconocimiento, he vuelto a ver la peli del director Noah Baumbach, “Francés Ha”, y también para seguir dándole vueltas a la frase de marras que traje a colación en la entrada anterior, “es que yo soy muy básica”. No la dicen literalmente la protagonista y sus colegas pero la peli tiene la estructura de una fábula moderna sobre la juventud, la amistad, la ambición, la lealtad y el optimismo. Vamos, lo básico para transitar, sin tener que pensar en el suicido, entre los 18, mayoría de edad, hasta los 27, las edad del club de los suicidas famosos. Frances y sus amigos tienen 27 años, año arriba año abajo. El espectador los conoce en ese momento en que ve que no quieren suicidarse, pero también no quieren seguir siendo unos tipos básicos. Frances, a pesar de su sentimiento post básica, intenta cumplir su sueño de ser bailarina en una compañía de danza de Nueva York. Vive con su mejor amiga Sophie, y disfruta básicamente de la vida con alegría y despreocupación, pese a que desea mucho más de lo que tiene y su espíritu inocente y básico no es precisamente ideal para sobrevivir en la jungla neoyorquina. Pero ahí la dejamos, corriendo y dispuesta a sobrevivir con éxito en la capital americana. Mientras tanto la de mi pueblo sigue corriendo cada mañana sin temor a que algún depredador le surja en el camino y le interrumpa su alegría de vivir.